Gobernadores condicionan envío de Guardia Nacional a cese de separación de familias

En abril, Trump anunció el despliegue de hasta 4,000 soldados de la Guardia Nacional para reforzar la vigilancia fronteriza
Gobernadores condicionan envío de Guardia Nacional a cese de separación de familias
Miembros de la Guardia Nacional patrullan la frontera de EEUU con México en Nogales, Arizona.
Foto: EFE

WASHINGTON- En una clara rebelión contra el presidente Donald Trump, varios gobiernos estatales, incluyendo dos bajo control republicano, condicionaron este martes el envío de la Guardia Nacional a tareas de vigilancia en la frontera sur, o su continua presencia en la zona, a que la Administración abandone la práctica de separar a niños de sus padres.

Por el momento, cerca de una decena de gobernadores, casi todos demócratas, se han pronunciado en contra de la separación familiar como estrategia para desalentar la emigración ilegal desde Centroamérica.

Trump logró en abril pasado el despliegue de hasta 4,000 soldados de la Guardia Nacional para reforzar la vigilancia en la fronteriza, donde realizan tareas administrativas, de logística, y comunicaciones, y no están autorizados para hacer arrestos de inmigrantes indocumentados.

EEUU comienza despliegue de Guardia Nacional en la frontera sur

Ahora, algunos gobernadores han denunciado la política de “tolerancia cero” de la Administración, y  han decidido dar marcha atrás a su participación en la militarización de la frontera.

Así, los de estados como Nueva York, Colorado, Delaware, Virginia y Carolina del Norte, todos demócratas y que de todas maneras jamás habían apoyado plenamente el plan militar de la Casa Blanca,  y ahora presionan a Trump a que cese la práctica de separación familiar.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, no solo no enviará tropas a la frontera sino que anunció que prevé presentar una demanda contra la Administración por “violar los derechos constitucionales de los niños y familias”.

El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, replegará al pequeño equipo de tres soldados en la frontera, mientras que el de Virginia, Ralph Norman, también lo hará con el personal y equipo ya desplegados.

En Maryland, el gobernador republicano, Larry Hogan, ordenó hoy el retiro de sus cuatro soldados de la Guardia Nacional y un helicóptero, que cumplían misiones en el estado fronterizo de Nuevo México.

El lunes, también el gobernador republicano de Massachusetts, Charlie Baker,  dijo que no enviará tropas de la Guardia Nacional a la frontera del suroeste, en señal de rechazo a una política “cruel e inhumana”.

Hace unas semanas, Baker había dado el visto bueno al envío de dos analistas militares y un helicóptero UH-72 para antes de fin de mes, según su oficina.

El presidente emérito del Senado de California, el demócrata Kevin de León, mientras tanto, envió una carta al gobernador demócrata, Jerry Brown, para que suspenda el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera, y anule el acuerdo suscrito con la Administración sobre el uso del personal militar.

Tras días de tensas negociaciones, Brown finalmente aceptó enviar soldados de la Guardia Nacional a la frontera con México, pero con muchas restricciones.

“Otros tres gobernadores ya han retirado sus propios recursos de la Guardia Nacional, citando la aborrecible política de la Administración Trump de separar a los niños de sus familias. California no debe jugar ningún papel en estas prácticas inhumanas”, puntualizó de León.

La oficina del gobernador Brown no ha respondido a esa solicitud.

Otros gobernadores republicanos, como los de Florida, Arizona, New Hampshire, Iowa y Vermont, también han criticado a la Administración Trump.

De esos tres, sin embargo, sólo los de Florida, Rick Scott, y de Arizona, Doug Ducey, tiene contingentes en la frontera sur y, por ahora no tienen planes de suspender su misión en la frontera, pero afrontan fuertes presiones para hacerlo.