Nueva York debate el precio de la libertad

Pendiente de reforma, las fianzas comerciales están bajo la lupa de autoridades y reguladores
Nueva York debate el precio de la libertad
La Ciudad y el estado de Nueva York están en pleno debate sobre el tema de las fianzas comerciales.

Aunque la sala no estaba llena, las opiniones y emociones de todos los que reclamaron tiempo para hacer oír su voz hicieron que las dos horas que duró la “sesión de escuchar” se quedaran cortas. Organizaciones e individuos a favor y en contra de una situación que se considera clave para la justicia criminal, el sistema carcelario y el tratamiento de las minorías, entre ellas, la latina.

La cuestión que reunió a casi medio centenar de personas en el Departamento de Servicios Financieros del Estado (DFS) la semana pasada era el precio de la presunción de inocencia.

En particular el uso de las fianzas monetarias comerciales por parte de los jueces para asegurar de que un acusado se presentará a su juicio y la forma en la que hacen negocios las empresas que las procuran para quienes no tienen los $5,000 que es el promedio de las fianzas en la ciudad de Nueva York, el sector del commercial bail bond (fianza asegurada comercialmente).

Se trata de negocios poco regulados, con escasa supervisión en los que organizaciones como Vocal NY o Brooklyn Community Bail Fund han verificado que estas empresas  se cometen abusos como falta de copias de contratos que no siempre son claros y pueden incluir fuertes comisiones escondidas, imposición de avales excesivos o incluso seguimiento por GPS del acusado.

Las fianzas se devuelven cuando el acusado se presenta al juicio pero cuando una empresa asegura el pago se queda con un porcentaje de esta.

Esta fue  la primera sesión de tres que están previstas que se celebren en el estado ya que el Gobernador, Andrew Cuomo quiere que se investigue a este sector de fianzas comerciales y se hagan cambios que podrían incluir la eliminación de las fianzas para delitos menores o faltas y delitos no violentos y la inclusión de fianzas que no supongan desembolsos para otro tipo de delitos.

El Concejo de la ciudad de Nueva York también está estudiando estas fianzas que han sido criticadas por la contraloría de Scott Stringer.

El problema es que la inmensa mayoría de las fianzas impuestas por los jueces son monetarias y eso impide que muchas personas, incluso las acusadas de faltas o delitos menores o no violentos esperen en la cárcel hasta que llegue su momento en la corte. De hecho, y según un informe de la Oficina Independiente del Presupuesto de la ciudad de Nueva York (IBO en sus siglas en inglés) de mayo del año pasado, el 78% de la población recluida en las cárceles de la ciudad no estaban condenados sino aguardando su juicio durante días o meses.

Normalmente quienes no tienen dinero para hacer frente a los pagos son personas de bajos ingresos y en particular minorías. El mismo informe del IBO reflejaba que el 52% de las personas encarceladas pendientes de juicio son negros, el 33% latinos y el 10% blancos la mayoría por delitos menores.

Elizabeth Bender, abogada de The Legal Aid Society, fue una de las primeras en tomar la palabra en la sesión para recordar que a diferencia de otros estados, en Nueva York, los jueces pueden aceptar hasta nueve formas diferentes de fianza y no solo decantarse por la de pago en efectivo o la asegurada comercialmente.

“Es necesario que la gente sepa que hay alternativas a la fianza comercial, incluso en las cortes hay que hacer ver que hay posibilidades distintas”, explicaba en una conversación posterior a la sesión. Una de esas nueve, la fianza monetaria no asegurada es una promesa de pago (IOU) que se ejecuta en caso de que el acusado no se presente al juicio.

“Este tipo de fianzas no se imponen con frecuencia pero lo que sabemos es que las personas vuelven a enfrentar su juicio en porcentajes que no son menores que cuando se ha impuesto una fianza comercial asegurada o de pago inmediato que son las que favorecen los jueces”.

Desde The Legal Aid Society, Brooklyn Community Bail Fund (que ayuda con el pago de la fianza de forma caritativa, y Vocal NY, que trabaja con personas que han sido defraudadas se dio la bienvenida a la reforma propuesta por Cuomo pero todos ellos coincidieron en que el fin último debería ser la eliminación de las fianzas comerciales.

Peter Goldberg que Brooklyn Community Bail Fund, recordó que este tipo de fianza solo existe en EEUU, y no en todos los estados del país y en Filipinas. “Apoyamos una significativa supervisión y la reforma pero aspiramos a que se elimine el sector de fianza comercial”, dijo poco después de recordar que la mayor parte de los acusados se presentan a juicio con o sin fianza.

Este grupo es uno de los varios que hay en la ciudad que paga fianzas a personas que no pueden hacerse cargo de ellas

Nick Malinowski, director de Vocal NY explicaba a El Diario que la mayor parte de los delitos y detenciones en la ciudad son de carácter menor, lamentaba que el pago de la fianza imponga un peso desproporcionado en las familias de menos ingresos que son las que tienen que decidir entre sacar a alguien de la cárcel o pagar la renta, la cuenta del supermercado u otras necesidades, máxime cuando hay otras formas de hacer frente a la fianza.

La oficina del contralor de Nueva York, Scott Stringer, estima que el sector de fianzas comerciales obtiene entre $16 y $27 millones anuales en comisiones que no se devuelven a las familias de los detenidos que son quienes se hacen cargo de estos oafos. Mientras, los detenidos que no pueden pagar pierden unos $28 millones en salarios anualmente lo que castiga dos veces a las familias de bajos ingresos.

Pese a estos argumentos, más de siete personas, todas ellas afroamericanas, testificaron a favor de las finanzas comerciales y abogaron por su mantenimiento. Ellos o algún familiar habían tenido que hacer frente a una fianza antes del juicio y todos agradecían haberla podido pagar y evitar la cárcel gracias a estas empresas ya que no disponían de la liquidez para hacer el pago ellos mismos.

No mencionaron las alternativas y simplemente estaban aliviados de poder salir o procurar la salida de la cárcel.

Solo una persona lamentó haber pagado $6,500 a una empresa de fianza comercial para liberar a su sobrino y perderlo por una cuestión de procesal que el agente de bonds “debía haber sabido antes de aceptar el dinero” ya que el joven continuó arrestado.  Esta mujer no volvió a ver esta cantidad incluso a pesar de que se quejó en todas las instancias que pudo.

El hecho de que hubiera otras formas de fianzas no monetarias no fue defendido por estas personas que intervinieron después de que lo hicieran también dos empresarios de  la industria de las fianzas comerciales.

Una de ellas, Michelle Esquenazi, propietaria de Empire Bailbonds defendió estos negocios que son mayoritariamente familiares y de minorías como ella, descendiente de cubanos.

“La conversación en esta cuestión solo se ve desde un punto de vista”, criticaba Esquenazi en una conversación telefónica posterior con El Diario. Conocida como la “reina del bail bond”, Esquenazi admite que hay “operadores que no son buenos” pero rechaza que todos sean abusivos. “Nosotros somos responsables directos de las personas por las que se pone fianza”, explicaba.

En este sentido, la dueña de Empire Bailbonds explicaba que la propia industria ha presentado una serie de propuestas a la legislatura para que se estructure el sector que tiene un estatuto anticuado y se pueda vigilar a “los malos actores”. “Tiene que haber vigilancia, entrenamiento y seguimiento”, admite.

Esquenazi no está de acuerdo no obstante en que se elimine la fianza monetaria, el seguro que esta proporciona, en el caso de todos los delitos leves o faltas y los delitos sin violencia, como propone el Gobernador.

“¿Sabe que la profanación o el vandalismo en un cementerio es un delito leve?¿Y el acecho?”. Esquenazi considera que hay delitos que por leves que sean merecen fianza como cuando hay víctimas humanas y bajeza moral.

Pero rechaza que se le tenga que decir al juez cuál de las nueve formas de fianza adoptar. “Ellos son los que tienen la experiencia, los que saben lo que cuesta fijar un juicio y que no comparezca el acusado y quienes saben que si dejan a alguien suelto sin fianza y comete otro delito se van a ver en la primera página del periódico. Tienen que tener discreción para hacer lo que ellos consideren conveniente”

Esquenazi desconfía de que quienes no tienen fianza vuelvan a comparecer al juicio y utiliza una metáfora. “¿Si sacas un carro del concesionario, quieres que tenga el 100% de seguro o el 30%? Eso es lo que tienen que valorar los jueces”.

“El 80% de las personas que hacen frente a una acusación no se les impone fianza y el 96% vuelve ante la corte”, insistía Malinowski, director de Vocal NY, quien lamentó que se lleve luchando tantos años para limitar el uso casi universal de esta práctica. “Cada juez impone su autoridad y el jefe de los jueces puede emitir una directiva sugiriendo que no se usen este tipo de fianzas pero no es de cumplimiento obligatorio”.

 

Propuesta de reforma de Cuomo

La legislación propuesta por el Gobernador obligaría entre otras cosas a:

  • Eliminar la fianza monetaria para delitos leves o faltas y delitos o violentos.
  • Requeriría a los jueces que si imponen fianzas consideren tres opciones (y no las dos actuales). Una de ellas debe ser una fianza no asegurada o una fianza parcialmente asegurada (un porcentaje).

Costo a los contribuyentes

Según el informe de hace un año del IBO, Oficina Independiente del Presupuesto de Nueva York, el costo anual que supone el encarcelamiento de personas que aguardan su juicio porque no pueden pagar la fianza es de aproximadamente $116 millones anuales. El costo que supone detener a quienes no se les impone fianza y quedan detenidos esperando su juicio sin posibilidad de salir es de unos $78 millones.