¿Grasas?..sí, ¿pero cuáles? 

Experta explica las ventajas y desventajas de cada aceite a la hora de cocinar
¿Grasas?..sí, ¿pero cuáles? 
La variedad exietente en el mercado genera confusión al momento de elegir./Fotos: Shutterstock
Para una persona promedio dentro de su dieta diaria se recomienda consumir una ingesta moderada de grasas que incluya aguacate, frutos secos nueces y aceites.
“Las grasas son buenas, necesarias y beneficiosas para el funcionamiento del cuerpo. Lo primero que tenemos que saber es que todas e independientemente de su origen, aportan nueve kilocalorías por un gramo de grasa”, recalca la nutrióloga Lula Contreras, quien agrega que la diferencia está en los nutrientes que cada una tiene y su uso.
A la hora de cocinar suele presentarse un dilema pues son tantas las opciones que existen en el mercado actualmente y hay controversias en torno a cada una.
La especialista hace una serie de anotaciones y sugerencias para las opciones más populares, aclarando que su mejor consejo es evitar cocinar con aceite, pasar de largo de las frituras y optar por cocciones asadas, al horno, a la parrilla, o hervidas.
Aquí sus consejos:
Aceite de oliva
  • Es el más recomendable a la hora de cocinar ya que además del sabor natural hay opciones con especias y hierbas finas.
  • Su mejor aprovechamiento es en frío como aliño en una ensalada o salsa, pero también se puede guisar con él, siempre y cuado sea a baja temperatura y por poco tiempo.
  • Por su calidad culinaria, alimenticia y beneficios a la salud, hay que optar por el aceite de oliva virgen extra.
  • Tres cucharadas soperas, equivalentes a 30 gramos es por porción ideal por día.
Aceite de coco
  • Si bien es un aceite de grasas saturadas, tiene ácidos grasos de cadena media que el cuerpo no almacena sino que metaboliza como fuente de energía.
  • Por su sabor sutil se puede agregar a un batido de proteína o comerse en ayunas, y por su característica termoestable se puede usar en recetas de repostería, para guisar o freír.
  • A la hora de comprarlo hay que buscar que sea orgánico y de preferencia prensado en frío.
  • Tres cucharadas soperas, al igual que el aceite de oliva.
Aceite de canola, soya, girasol o maíz  
  • Estos aceites son hidrogenados, lo que significa que fueron alterados por un proceso químico en el que transformaron las grasas sólidas a líquidas, y que dejan en el aceite compuestos orgánicos relacionados con trastornos y algunos tipos de cáncer.
  • No son la opción recomendable pero en caso de no poder sustituirlo no deben ser más de dos cucharadas soperas al día.
Manteca de cerdo
  • Por ser de origen animal y que por lo general la encontrarás hecha de manera casera, ya que es poco lo que se comercializa industrialmente, no es la más dañina a la salud.
  • Sin embargo, tiene altos niveles de colesterol, es de difícil digestión y al momento de agregarse a otro alimento, éste aumenta su valor calórico.
  •  No es aconsejable incluirla a la ingesta diaria por mínima que sea, sino reservar para ocasiones especiales.
 
Mantequilla y margarina
  • Entre una y otra la mejor opción es la mantequilla ya que a diferencia con la margarina, la primera no está hidrogenada y se obtiene de la grasa de la leche como fuente natural de origen.
  • Se permite una porción de dos cucharaditas proporcionales a 10 gramos una o dos veces por semana máximo.
  • Preferir la mantequilla sin sal y evitar las marcas más comerciales.
  • Si se quiere para freír antes de hacerlo hay que agregar un chorrito de aceite para así evitar que la mantequilla se queme.

Receta:

Aceite de oliva y albahaca

Rinde: 1 porción
 
Ingredientes: 
2 tazas de aceite oliva virgen extra suave
2 dientes de ajo partidos por la mitad
20 hojas de albahaca frescas y desinfectadas
Sal al gusto
Preparación: 
En un recipiente de cristal, agregar todos los ingredientes y dejar reposar durante un día.