La polémica sobre armas 3D imposibles de rastrear que cualquiera podría imprimir

La Administración Trump permitió la impresión artefactos como AR-15
La polémica sobre armas 3D imposibles de rastrear que cualquiera podría imprimir
Cualquier persona podría imprimir una AR-15.
Foto: Video Bloomberg

Ocho estados presentaron una demanda contra la administración del presidente Donald Trump por su decisión de permitir que una empresa de Texas publique planos descargables para una pistola impresa en 3D.

Los demandantes alegan que las armas de plástico difíciles de rastrear son una gran ayuda para terroristas y criminales y amenazan la seguridad pública.

La demanda, presentada en Seattle, le pide a un juez que bloquee el acuerdo del gobierno federal a fines de junio con Defense Distributed, lo que le permitió a la compañía hacer que los planes estén disponibles en línea.

Las autoridades dicen que 1,000 personas ya han descargado los planos de los rifles AR-15, una de las armas de mayor uso en tiroteos, como los ocurridos en Las Vegas, Texas y Florida.

“Tengo una pregunta para la Administración Trump: ¿por qué permiten que los delincuentes peligrosos tengan fácil acceso a las armas?”, dijo el lunes en un comunicado el Fiscal General de Washington, Bob Ferguson. “Estas pistolas descargables no están registradas y son muy difíciles de detectar, incluso con detectores de metales, y estarán disponibles para cualquier persona independientemente de su edad, estado mental o antecedentes penales”.

Se unieron a la demanda los fiscales generales demócratas en Massachusetts, Connecticut, Nueva Jersey, Pensilvania, Oregón, Maryland, Nueva York y el Distrito de Columbia.

Los fiscales generales de 21 estados pidieron el lunes al secretario de Estado Mike Pompeo y al fiscal general Jeff Sessions que se retiren del acuerdo con Defense Distributed, diciendo que “crea un riesgo inminente para la seguridad pública”.

El presidente Trump publicó un mensaje afirmando que revisa el caso y le parece un sinsentido que se permita la impresión.

“Estoy revisando las armas 3-D que están siendo vendidas al público. Hablé con NRA (Asociación Nacional del Rifle), ¡no parece tener mucho sentido!”, expresó el mandatario.

Quienes se oponen a estas armas enviaron una carta con las consecuencias al fiscal general Sessions y al secretario Pompeo.