Los 11 peores alimentos para tu metabolismo

Si quieres bajar de peso, es mejor que los saques de tu alacena
Los 11 peores alimentos para tu metabolismo
Así como algunos alimentos aceleran el metabolismo, otros lo ralentizan.
Foto: Getty Images

Bendito metabolismo. Que después de los 40 no funciona igual, que no es tan eficiente en algunas personas como en otras, que si hay que comer muchas veces al día. Y así como algunos alimentos lo aceleran, otros lo hacen más lento.

El metabolismo es el proceso bioquímico mediante el cual convertimos los alimentos en energía: entre mejor funcione nuestro metabolismo, más fácil será gastar la energía que consumimos al comer. Pero una de las razones por las que no funciona de manera eficiente es porque estamos consumiendo los alimentos equivocados.

De acuerdo con Eat This, Not That!, la revista especializada en nutrición y pérdida de peso, hay alimentos que es mejor evitar porque no son del todo buenos para nuestro metabolismo. Y ésta es su lista de los 11 peores alimentos para el metabolismo:

Carne de res

Las bacterias intestinales pueden sufrir graves alteraciones causadas por los antibióticos utilizados comúnmente en el ganado. De acuerdo con estudio de Harvard, las dietas ricas en proteínas animales alteran seriamente el equilibrio de las bacterias intestinales, lo que a la larga ralentiza el metabolismo.

Productos no orgánicos

El problema con la comida no orgánica son los pesticidas. Una investigación canadiense demostró que una persona con mayores cantidades de pesticidas en su cuerpo tiene un metabolismo más lento y, por ende, más dificultades para perder peso.

Barras de granola

Aunque parezcan saludables y el marketing haga todo por vendértelas como un snack inofensivo, las barras de granola contienen grandes cantidades de azúcar, jarabe de maíz, fructosa y conservadores que afectan negativamente tu metabolismo.

Sal marina regular

Es mejor elegir sal yodada, pues afecta positivamente la tiroides y, por ende, tu metabolismo.

Margarina

Lo negativo de la margarina es que a menudo contiene grasas trans, que prácticamente paralizan el metabolismo. Y mucho cuidado, porque la margarina no es el único alimento que las contiene.

Alcohol

Seguramente has escuchado muchas veces que beber una copa de vino al día es bueno para la salud en general, pero en exceso es realmente nocivo para el metabolismo, pues puede reducir la capacidad de tu cuerpo para quemar grasa en un 73 por ciento.

Comida congelada

Aunque son rápidas y pueden salvarte en una emergencia, las comidas congeladas contienen mucho sodio, azúcar y grasas trans en forma de aceites hidrogenados. Muchas suelen ofrecer un bajo contenido calórico, pero el peligro está en las sustancias con que se conservan. Además, muchas de sus envolturas contienen BPA, un peligroso químico vinculado con alteraciones metabólicas, obesidad e incluso cáncer.

Yogurt normal

Un yogurt normal puede parecerse más a una golosina que una fuente de probióticos, especialmente los que tienen azúcar añadida y puré de frutas. En este caso, es mejor optar por un yogurt griego natural, que sí contiene buenas cantidades de probióticos que mejoran la salud intestinal, o por un yogurt bajo en azúcar.

Alimentos muy azucarados

Cereales con azúcar o jugos de fruta son los principales villanos. Al disparar los niveles de azúcar en tu sangre, indican a tu metabolismo que reduzca su velocidad, con lo que quemarás menos calorías y generarás más reservas de grasa.

Papas fritas

Aunque son deliciosas pueden también ser las culpables de esa grasa abdominal de la que no logras deshacerte. Muchas veces las papas son fritas en aceites hidrogenados que contienen grasas trans. En general, los alimentos fritos están relacionados con una mayor obesidad en adultos.

Harinas refinadas

No es ninguna sorpresa que alimentos como la pasta, la pizza o el pan son poco recomendables si quieres mantener un peso saludable. Los granos refinados requieren poco esfuerzo de tu cuerpo para procesarse y aumentan el nivel de azúcar en tu sangre. Prefiere los granos enteros que requieren un mayor esfuerzo para tu cuerpo y, por ende, hacen trabajar más a tu metabolismo.