Condenan al “Súper Ladrón” por violaciones ocurridas hace 42 años

El autor del libro "Secretos de un súper ladrón" tenía otros crímenes pendientes
Condenan al “Súper Ladrón” por violaciones ocurridas hace 42 años
John MacLean, el "súper ladrón". Suministrada

MIAMI — El “Súper Ladrón” también era un abusador.

John MacLean, apodado hace décadas “El súper ladrón” por más de un millar de robos en mansiones de la costa este, recibirá sentencia este lunes por dos violaciones cometidas en los años 70.

MacLean, nacido hace 71 años en Massachusetts, fue hallado culpable este año por dos jurados de haber violado a una joven cuidadora de niños de 15 años en 1976 y al año siguiente a una mujer de 26 años, madre de dos hijos, en Boca Ratón (Florida), delitos por los que puede ser condenado a cadena perpetua.

El juez del circuito del condado de Palm Beach Jeffrey Colbath anunciará mañana las penas a cumplir por el “súper ladrón”, autor de un sonado robo en la mansión floridana de un oftalmólogo casado con una heredera de Johnson & Johnson en 1979, en el que logró un botín de un millón de dólares en joyas, según medios locales.

Autor del libro “Secretos de un súper ladrón” (1983), en el que contó sus aventuras desvalijando mansiones que según sus cuentas le reportaron más de 100 millones de dólares en dinero, joyas y otros objetos de valor a lo largo de seis años, MacLean fue detenido en 2012, tiempo después de haber pagado por esos delitos en la cárcel.

La razón de su detención fue que la policía comparó el ADN de MacLean con los que había en las pruebas recopiladas para la investigación de dos casos no resueltos de ataques sexuales cometidos en los años 70 en el sur de Florida.

El ADN del “súper ladrón” estaba registrado en los sistemas de la policía pues en 1992 había sido condenado en el estado de Arizona por explotación sexual de un menor, según señalaron medios locales.

MacLean, que vivía en Pompano Beach (Florida), no muy lejos de los escenarios de las violaciones, fue detenido en 2012 y desde entonces ha estado sometido a la justicia.

Durante los juicios por los casos, celebrados en abril y junio pasados, sus abogados reclamaron que las pruebas contra él habían sido “contaminadas”, pero en ambos casos los jurados le declararon culpable.

Las dos víctimas de violación testificaron en los juicios y contaron que fueron atacadas por un hombre armado que les prometió no hacerles daño si no gritaban