Edificios residenciales de NYC deben acatar nueva ley sobre fumadores

Los dueños de inmuebles con tres o más unidades están obligados a informar por escrito a sus residentes dónde está prohibido usar cigarrillo y dónde no
Edificios residenciales de NYC deben acatar nueva ley sobre fumadores
Esta ley forma parte de una serie de legislaciones anunciadas en agosto de 2017 por el alcalde Bill de Blasio.
Foto: archivo

A partir de este martes, todos los propietarios de edificios residenciales de tres o más unidades en la ciudad de Nueva York, incluyendo edificios de alquiler, cooperativas y condominios, están obligados a adoptar una nueva política para fumadores, o de lo contrario tendrán que pagarle multas a las autoridades de Salud neoyorquinas.

Este 28 de agosto entró en vigencia la Ley 147, firmada por el alcalde Bill de Blasio hace exactamente un año, la cual busca proteger a los residentes de la Gran Manzana de los peligros del humo de segunda mano.

Aunque la nueva política no añade más restricciones al uso del cigarrillo de las que ya se han establecido por leyes anteriores, sí exige que los dueños de edificios residenciales informen por escrito a sus inquilinos, colocando carteles en lugares públicos y visibles o entregándoles cartas directamente, sobre los lugares donde está prohibido fumar en ese inmueble y los lugares donde sí se pueden utilizar cigarrillos.

Básicamente la nueva ordenanza requiere que los propietarios del edificio adquieran una política escrita que incluya todas las áreas interiores y exteriores de las instalaciones y además establezcan si se permite fumar dentro de las unidades individuales. La política se aplicará a todos los propietarios, inquilinos y los invitados que visiten los edificios.

Además de colocar carteles en lugares públicos y visibles, la nueva política escrita de fumar en el edificio se debe incluir en los contratos futuros de compra, alquiler, arrendamiento, subarrendamiento y renovación, tanto en edificios residenciales como en los condominio y los de cooperativas.

Fumar en áreas comunes de edificios residenciales (como ascensores, vestíbulos, pasillos, azoteas, etc.) ya está prohibido por leyes aprobadas anteriormente en la ciudad.

Los dueños de edificios que no cumplan con la ley podrían ser multados y tendrían que pagar infracciones de hasta $2,000 al Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York (DOHMH).

Esta ley forma parte de una serie de legislaciones anunciadas en agosto de 2017 por el alcalde Bill de Blasio –incluyendo el aumento del precio de la cajetilla de cigarrillos a más de $13– que buscan reducir el número de fumadores en la ciudad a 16,000 en el año 2020 (una disminución del 17%).

Según datos del DOHMH, el tabaco sigue siendo uno de los principales contribuyentes de muertes prevenibles y prematuras en la ciudad de Nueva York, matando  a unas 12,000 personas al año.

El mismo DOHMH indica que, si bien las tasas de tabaquismo en la Gran Manzana disminuyeron del 21.5% en 2002 al 13.1% en 2016, aún hay más de 850,000 adultos neoyorquinos que fuman.