Con más sudor que brillo, Djokovic avanza a semifinales del US Open

El serbio superó en tres sets al australiano Millman, verdugo de Federer en octavos
Con más sudor que brillo, Djokovic avanza a semifinales del US Open
Djokovic descansa mientras Millman se cambiaba en el vestuario.
Foto: Jason Szenes / EFE

FLUSHING MEADOWS – Con algo menos de calor que en los días anteriores, la misma humedad y contra el primer rival en este US Open que no estaba en el Top 25, Novak Djokovic jugó cómodo –pero muy irregular– para ganar al australiano John Millman por 6-3, 6-4 y 6-4 y clasificarse a la semifinal del torneo en el que se verá las caras con el japonés Kei Nishikori, finalista aquí en 2014.

Djokovic no hizo un partido brillante, pero fue paciente para buscar las debilidades de Millman y se mostró muy seguro con su servicio. Así se llevó con facilidad el primer set, pero quizá esa suficiencia le hizo relajarse demasiado.

A momentos esperó demasiado el fallo rival, número 55 del mundo, sin atacarle, sobre todo en el segundo set, lo que permitió volver a ver al Millman que dejó en el camino a Roger Federer el pasado lunes en octavos de final. Sin buscar golpes ganadores, acompañando la pelota más que golpeándola, Djokovic dejaba crecer a su rival, que llegaba a todo para construir tantos desde su defensa que levantaron al público del estadio Arthur Ashe.

Tanto corrió Millman en la humedad de Queens que el exceso de sudor dejaba rastros sobre la pista y, con 2-2 en el segundo set, el juez de silla le permitió retirarse al vestuario para cambiarse toda la ropa y zapatillas.

El segundo parcial, igualado hasta el 4-4, se definió en un juego en que Millman cometió dos dobles faltas, la segunda para entregar el 5-4 a Djokovic, que cerró el set con su servicio.

El tercer set se desniveló pronto a favor del ex número 1, que con un break en el bolsillo siguió con su estrategia de poco riesgo, lo que le costó poco después perder su servicio por única vez. Mal menor: el balcánico apretó los dientes, endosó un nuevo break y cerró el partido con un juego en blanco con su saque.

Sin brillo, pero con poco más rival que el calor hasta ahora, Djokovic alcanza las semifinales de un torneo en el que las apuestas ya le dan como favorito.