6 cosas que no debes hacer durante el sexo oral

Las reglas a seguir para un fellatio o un cunnilingus placentero
6 cosas que no debes hacer durante el sexo oral
El sexo oral debe ser placentero para ambos.
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Todo, o casi todo, está permitido en el sexo… siempre y cuando ambos integrantes de la pareja estén de acuerdo. Especialmente cuando hablamos de sexo oral, tratar con respeto y cortesía al otro o a la otra es fundamental para que ambos tengan una experiencia placentera.

Estas son algunas cosas que, de acuerdo con varios sexólogos, no debes hacer durante una sesión de sexo oral, ya sea que practiques fellatio (sexo oral al pene) o cunnilingus (sexo oral a la vagina).

Manos fuera

Empujar la cabeza de la pareja hacia los genitales, ya sea hombre o mujer, puede no ser tan agradable para quien está practicando el sexo oral. Manipular la cabeza del otro se asocia con sometimiento y agresividad.

Especialmente en las mujeres, que el pene sea introducido profunda y repentinamente en la garganta, puede desencadenar el reflejo de vómito, nada agradable cuando se busca el placer mutuo. Lo mismo aplica en la práctica de tragar el semen; no todas las mujeres gustan de hacerlo y no todas están dispuestas a siquiera intentarlo, por lo que hay que respetar su decisión.

En el caso de los hombres, que las mujeres jaloneen el cabello mientras reciben cunnilingus puede ser molesto para algunos, en particular si son celosos de su melena.

Eso sí: si ambos han conversado estas prácticas antes y están de acuerdo en intentarlas, la cosa cambia.

Cero dientes

Y esto aplica para hombres y mujeres. Los dientes pueden ser muy peligrosos si los invitamos a la sesión de sexo oral. Pueden lastimar en lugar de provocar placer y muchas veces es difícil calcular la fuerza con la que se usan. Lo mejor es evitarlos, o bien, preguntar siempre si lastiman y si están ayudando al placer en lugar de entorpecerlo.

Olvidar los dedos

El sexo oral bien practicado puede ser sumamente placentero para hombres y mujeres, pero “una manita” nunca está de más. No olvides que tienes manos y dedos que pueden explorar el cuerpo de la pareja y detonar el placer más pronto e incluso más intensamente.

Los testículos, las nalgas, los senos, los muslos, las piernas, son algunos de los puntos erógenos que las caricias pueden estimular. Al igual que en otras circunstancias, vale la pena que explores las reacciones de la otra persona para saber si vas por buen camino o hay que cambiar el rumbo.

Mucho cuidado

Las flatulencias son un reflejo orgánico perfectamente natural, pero a la hora del sexo oral son lo más desagradable y el camino más rápido para enfriar el encuentro. Por eso, antes de una cita íntima es mejor tener un poco de cuidado con lo que se come y estar consciente de este acto involuntario, pero sobre el que sí podemos ejercer cierto control.

Sexo seguro, siempre

El placer es el placer, pero las enfermedades de transmisión sexual son una realidad que tenemos que considerar en las relaciones hoy en día. Siempre cuídate durante un encuentro sexual, especialmente si la pareja es nueva.

Existen métodos de barrera que te permiten practicar el sexo oral sin sacrificar el placer. Usar un preservativo para practicar el fellatio o un protector bucal de látex para el cunnilingus puede salvarte de una infección como la gonorrea, la clamidia o el herpes, y en el peor de los casos, de una hepatitis B o un VIH. Esta sencilla medida de precaución puede, incluso, salvarte la vida.

No preguntar

Éste es uno de los “no” más imperdonable: no preguntar. Si vas a tener un encuentro íntimo con otra persona, pregunta qué le gusta, qué no le gusta, si quiere probar algo nuevo, si puedes hacer esto o aquello. No es necesario que se sienten a tener una entrevista; sobre la marcha pueden ir averiguando hasta dónde pueden llegar durante el sexo oral.