Debemos actuar contra la diabetes

Hay muchos latinos que la padecen y otros están en riesgo
Debemos actuar contra la diabetes
Caminar 10 minutos al día incrementa tu salud.
Foto: archivo

La diabetes impacta a millones de estadounidenses en todo el país, y muchos de nosotros hemos sido afectados, directa o indirectamente en un ser querido, por esta enfermedad silenciosa que puede llegar a matar.

En noviembre acabamos de recordar el Mes Nacional de la Diabetes, pero creemos que cualquier momento es el ideal para promulgar la toma de conciencia sobre esta enfermedad.

Y mientras pensamos en cómo prevenir o controlar la diabetes, debemos reconocer que la comunidad hispana se encuentra en alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, lo cual exige acciones inmediatas.

De hecho, durante la duración de nuestra vida, hombres y mujeres latinos se enfrentan a un riesgo más significativo de desarrollar la diabetes tipo 2 –más del 50% comparado con el 40% de riesgo en el resto de la población adulta de los Estados Unidos. Y dentro de la comunidad latina, algunos grupos muestran un índice más elevado de prevalencia de la diabetes, destacándose los mexicanos con un 18.3 por ciento en comparación con los sudamericanos, el grupo de latinos con más bajo índice en un 10.2 por ciento.

Esta es la consecuencia de muchas causas combinadas, entre ellas la falta de una atención sanitaria culturalmente competente, disparidades en los seguros médicos y bajos ingresos en los hogares.

En nuestro informe El Estado de la Salud de los Latinos, recientemente publicado por SOMOS, una red sin fines de lucro que agrupa a más de 2,000 proveedores que brindan atención a más de 650,000 pacientes en su mayoría de comunidades inmigrantes de bajos ingresos, dimos a conocer que en la Ciudad de Nueva York existe una amplia brecha entre los pacientes latinos y sus médicos en lo concerniente a la buena salud. También descubrimos que muchos problemas de salud como la diabetes no son tratados en la comunidad latina por la falta de información en español sobre la enfermedad y su tratamiento.

¿Qué podemos hacer? La solución recae en comprender los riesgos que enfrenta nuestra comunidad en lo relacionado con la diabetes tipo 2 y en llevar a cabo acciones para prevenirlos.

En primer lugar, es importante comprender qué es la diabetes. La diabetes se da cuando los niveles de glucosa en la sangre están por encima de los índices normales. Existen tres tipos principales de diabetes. La diabetes tipo 1 no se puede prevenir porque la causa es una reacción autoinmune que el cuerpo no puede controlar.

Este tipo se diagnostica generalmente en niños y adolescentes. En cambio, la diabetes tipo 2 se diagnostica más adelante en la vida de la persona, aunque actualmente se está convirtiendo en un problema para niños y adolescentes, y puede prevenirse o controlarse mediante cambios en el estilo de vida. Por último, existe la diabetes gestacional, que es específica al embarazo, pero constituye un factor riesgo para la diabetes tipo 2.

Con frecuencia la diabetes es llamada el asesino silencioso ya que no siempre revela síntomas claros y el paciente puede ignorar que la padece. Aun cuando en la actualidad, unos 30 millones de estadounidenses padecen de diabetes, solo 1 de cada 4 es consciente de ello. Por tal razón es importante estar al tanto de los factores de riesgo y hablar con nuestro médico para que nos chequee el nivel de glucosa en la sangre.

Algunos de los factores de riesgo que condicionan la diabetes tipo 2 son:

Ser mayor de 45 años

Tener sobrepeso

Padecer de presión arterial alta

No estar activo físicamente

Tener un historial de diabetes gestacional o haber dado a luz a un bebé de más de 9 libras

Como podemos observar, muchos de estos factores de riesgo se pueden mitigar. Perder ya sea un poco de peso o hacer alguna actividad física tres veces o más a la semana puede ayudar a prevenir o postergar el desarrollo de la diabetes tipo 2 hasta en un 58% en personas propensas a padecer la enfermedad y en un 71% para personas de 60 años o más.

Además, consumir una dieta saludable y balanceada también puede ayudar. Una buena manera de controlar nuestra dieta es reduciendo el tamaño de las porciones, optando por comer más verduras, frutas y cereales en lugar de consumir alimentos grasos como el queso, la leche entera o comidas fritas.

Debemos exigirles a nuestros legisladores que inviertan en la educación de la población sobre enfermedades como la diabetes y que además tengan en cuenta las disparidades culturales que enfrentan nuestras comunidades, de manera que nos permitan desarrollar un sistema que combine alta calidad, cuidado eficiente y reducción de costos para pacientes, instituciones y municipalidades.

La diabetes es una enfermedad seria que en ocasiones puede ser mortal, sobre todo cuando se combina con otras complicaciones de salud, tales como insuficiencias cardiacas, pérdida de la visión y daños en los nervios que pueden llevar a amputaciones. Y las investigaciones revelan que los latinos están más en riesgo que el resto de la población. No obstante, si implementamos las recomendaciones anteriores, nos informamos del historial médico de nuestra familia y vamos al médico con regularidad, podemos avanzar en la prevención y el control de esta enfermedad.

El Dr. Ramon Tallaj es Presidente de la Junta Directiva de SOMOS Community Care, una red de médicos en la Ciudad de Nueva York dedicada a servir a los pacientes de Medicaid y a familias de bajos ingresos.