El ambicioso plan de “El Chapo” para cruzar droga de EEUU a Canadá

Guzmán Loera quería ampliar su negocio y tenía un plan visionario

El ambicioso plan de “El Chapo” para cruzar droga de EEUU a Canadá
"El Chapo" quería cruzar la frontera EEUU-Canadá en lanchas.
Foto: Google / Getty

La droga que Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera compraba en América del Sur se distribuía principalmente en América del Norte, pero no sólo en Estados Unidos, ya que Canadá también fue un mercado importante.

Alex Cifuentes, quien afirma haber sido “la mano derecha y la mano izquierda” del mexicano, contó que a los canadienses se les vendía cocaína, heroína y metanfetaminas. Era un mercado que parecía crecer, por ello Guzmán Loera tenía un ambicioso plan: cruzar la droga a través del Lago Vermont (o Lago Champlain) de Estados Unidos a Canadá.

El colombiano contó que su jefe le pidió idear un plan para que se rentaran o compraran enormes casas en ambos lados del lago, la condición es que debían contar con muelles, a fin de poder cargar y descargar la droga y el dinero.

El plan sería coordinado por un amigo de Alex Cifuentes, quien era colombiano-canadiense y era uno de los distribuidores de la mercancía en Canadá, de donde “obtuvieron decenas de millones de dólares”, narró quien fuera secretario particular del presunto líder del Cártel de Sinaloa.

Antes de ese plan, la droga se transportaba vía carretera y en helicópteros por el Pacífico. Al cruzar por Estados Unidos, los transportistas debían hacer dos paradas, una en Los Ángeles, California, y otra en Phoenix, Arizona.

El colombiano-canadiense, Steven Tello, “coordinaba a transportistas y vendedores de droga, se encargaba de colectar el dinero y enviarlo a donde le dijeran”, agregó Alex. El socio en Canadá era un hombre de ascendencia italiana, Antonio (Tony Suzuki).

A Tello lo ayudaría “Don Proceso”, un compadre de Joaquín y uno de sus hombres de confianza, a quien le pidió que rentaran “un ranchito para cruzar a Canadá” y que se buscara “a un gringo que rentara acá (EEUU)”.

Se desconoce si se logró concretar el plan, pero se supo que Guzmán Loera enviaba cargamentos de hasta 100 kilos en “boludillos”, como les llamaba a helicópteros pequeños.