Taxistas piden que impuesto para millonarios reemplace a la ‘tarifa de congestión’

Decenas de conductores protestaron a las afueras de la oficina del gobernador Andrew Cuomo en Manhattan

Taxistas piden que impuesto para millonarios reemplace a la ‘tarifa de congestión’
Decenas de taxistas conducieron este miércoles con cárteles en rechazo de la "tarifa de congestión"
Foto: José Martínez / El Diario NY

Cuando el reloj marcaba la 1:00 p.m. de este miércoles, el sonido de las cornetas de al menos 20 taxis amarillos interrumpió la tranquilidad de los neoyorquinos que almorzaban en el área de la calle 40 y la Tercera avenida, en Manhattan, justo afuera del edificio donde se localiza la oficina del gobernador Andrew Cuomo en la Gran Manzana.

El “pitido” se repitió en varias ocasiones por casi una hora. El motivo, según la Alianza de Trabajadores de Taxis de Nueva York (NYTWA), organizadores de la protesta, era dar inicio a una campaña que consiste en que decenas de taxistas darán vueltas alrededor de la oficina del líder estatal para protestar por lo que han catalogado como “el devastador recargo por suicidio“, impuesto “en una fuerza laboral que de por sí ya está en crisis”.

Y es que pese al frío extremo por el que pasa la ciudad, Bhairavi Desai, directora ejecutiva de NYTWA, se dedicó a entregar carteles a los conductores con mensajes que decían: “Gravar a los ricos. No a los pobres. No más quiebras. No más suicidios” y “Respeta a los conductores”.

Bhairavi Desai, directora ejecutiva de la Alianza de Trabajadores de Taxis de Nueva York (NYTWA).

“Estamos hoy aquí protestando por el recargo que entró en vigencia para los taxis amarillos y los vehículos de alquiler el pasado 2 de febrero”, apuntó Desai. “Lo que no ha cambiado es el nivel de desesperación de los conductores, tan solo el año pasado cuando la Legislatura estatal pasó el recargo para los taxistas, nosotros estábamos en las escalinatas del City Hall con 4 cajones protestando porque el cuarto conductor se había suicidado”.

La directiva y activista, quien agregó que el actual recargo ha hecho que los ingresos de los conductores, que “ya se encuentran en su punto más bajo, caigan en picada”, afirmaron que se preparan para una protesta masiva en Albany el próximo 20 de marzo.

“Este recargo lo que va a causar es mayor devastación”, dijo Desai, quien junto con su equipo “vistió” al menos a 400 vehiculos de taxistas con carteles, por lo cual “los neoyorquinos encontrarán taxis alrededor de la ciudad con letreros en el capó y el maletero con el mensaje”.

Se agrava la crisis

La crisis por la que atraviesa el gremio de taxistas no es nueva. Sin embargo, la NYTWA asegura que el nuevo recargo que entró en vigor a principios de febrero y que aumenta el costo de los viajes en taxis amarillos desde la calle 96 hacia abajo, en Manhattan, en $2.50 que, junto con otro impuesto de $0.50 aprobado en el 2010 van directamente al Estado, no reduciría la congestión, pero si arruinaría a los taxistas.

Según su análisis, a medida que disminuyan los ingresos de los conductores, también lo harán los ingresos que van destinados a la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), situación que afirman, ya está sucediendo. Tan solo en lo que va corrido del año, los ingresos por tarifas son un 13% menos, sin tener en cuenta las propinas, que han sido eliminadas por el recargo, apuntó la organización.

“Las tarifas de los taxis ya han bajado un 38% desde 2012 y esperamos que caigan en otro 30% durante el próximo año debido a este recargo” explicó Desai, quien agregó que “es momento de mirar otras alternativas de financiamiento que generen más ingresos y que no afecten a los taxistas que ya lo están”.

“¡Qué paguen los millonarios!”

Para logar un equilibrio en la balanza, en Albany se encuentran debatiendo una tarifa de congestión para vehículos privados y camiones. No obstante, el gremio de taxistas cree que hay otras fuentes de financiamiento que podrían ser más beneficiosas: ¡que los millonarios paguen más!.

Y este pedido no es nuevo. Ya la Asamblea estatal viene trabajando en tres propuestas de financiamiento para incluir en el presupuesto que generarían más de $6,000 millones en ingresos, significativamente más dinero que el recargo en taxis y vehículos de alquiler, que se prevee aporte unos $200 millones anuales.

Con cárteles como estos los taxistas buscan enviar un mensaje al Gobernador Cuomo.

La primera propuesta se conoció hace casi un año, cuando Carl Heastie, presidente de la Asamblea estatal, propuso expandir el impuesto a millonarios, que actualmente grava de manera equitativa a todos aquellos que tengan ingresos mayores a $1 millón de dólares anuales. Con esta iniciativa, se crearían gravámenes adicionales para ingresos de más de $5, $10 y $100 millones, logrando que se recauden unos $2,300 millones por año.

Pero, esta propuesta no dejaría el dinero unicamente para “salvar a la MTA”. El líder demócrata aseguró que, de lograr el aumento, se esperaría que el dinero sea distribuido de manera amplia, no en algo específico.

“Los miembros de nuestra conferencia apoyamos un impuesto millonario, pero dónde lo gastamos, para asegurarnos de un ingreso específico, no estoy seguro de si los miembros quieren hacerlo”, dijo Heastie.

Otra opción, propuesta por Cuomo, es la de cerrar la “laguna de interés acumulado”, esto quiere decir, según el Gobernador, que algunas de las personas más ricas del país, incluidos los administradores de fondos de cobertura y los inversionistas de capital privado, están pagando tasas impositivas más bajas sobre sus ingresos que muchas familias de clase media.

Para lograr que el Estado “deje de perder unos $100 millones cada año y logre recaudar más de $3,500 millones anuales”, Cuomo incluyó una “tasa de imparcialidad de intereses” a nivel estatal en su propuesta de presupuesto por segundo año consecutivo. De esta manera, administradores de fondos pagarían las mismas tarifas que los demás neoyorquinos.

Una tercera opción es la implementación del impuesto “pied-à-terre” (pies sobre la tierra), propuesto por el senador demócrata Brad Hoylman, que pondría un recargo anual del 0.5% a las viviendas por un valor de entre $5 y $6 millones, y se aplicaría a residencias no primarias, es decir, quienes tienden a vivir y trabajar fuera de la ciudad, y solo las usan “de visita”.

Propiedades valoradas en $6 millones o más estarían sujetas a una tarifa e impuesto, que aumentarían dependiendo del valor. A partir de $25 millones habría una tarifa de $370,000 y un impuesto del 4%.

De ser aprobada, el Instituto de Política Fiscal, prevee que la Ciudad podría generar más de $660 millones en ingresos fiscales anualmente.