Inquilinos se unen para luchar contra casero que se niega a renovar contratos

La fiscal general Letitia James junto a agencias estatales y municipales busca que el dueño de un edificio en el Bajo Manhattan no use la bancarrota como excusa para desalojos

Inquilinos se unen para luchar contra casero que se niega a renovar contratos
Letitia James e inquilinos del 444 de la calle 13
Foto: El Diario

Decenas de inquilinos del edificio 444 localizado en la calle 13, en el Bajo Manhattan, temen quedarse en la calle, luego de que desde hace más de un año, el casero decidiera no renovarles sus contratos de arrendamiento y solicitara un amparo ante la Corte de Bancarrotas del Distrito Sur. Pero este miércoles, en medio de una protesta frente al inmueble, anunciaron que llevarán el caso hasta las últimas consecuencias, y para ello cuentan con el apoyo de líderes políticos, judiciales y agencias del Estado y la Ciudad.

Así lo manifestó Vicente Bello, quien vive allí hace más de 25 años, y quien exigió al dueño del edificio que de inmediato renueve su contrato y que actúe conforme a la ley. El edificio, de 16 apartamentos, mayormente habitados por hispanos, fue registrado bajo renta estabilizada en el 2016.

“A nosotros no nos han dado un lease desde hace casi dos años y no hay duda de que esto es un caso de discriminación, donde este casero quiere hacer lo que sea para sacarnos de aquí, porque a una americana que vive en el apartamento de al lado si la tratan diferente y le hacen reparaciones de manera rápida”, aseguró el inmigrante, quien trabaja en un restaurante. Su esposa, Jovita Bello, agregó que le causa mucha preocupación estar en ese limbo en el que teme ser desalojada.

“Si nos sacan de aquí para dónde nos vamos a ir. Aquí pagamos $1,000 y en esta zona los apartamentos no bajan de $3,500 ahora que todos quieren vivir aquí, pero cuando nadie quería vivir por este lado, nosotros sí lo hicimos y ahora nos quieren botar y eso no es justo”, agregó la trabajadora de limpieza.

Apoyo de las autoridades

Durante la manifestación, la fiscal del estado, Letitia James, anunció que junto a la Comisionada de la División de Vivienda y Renovación de la Comunitadad (NYSHCR), RuthAnne Visnauskas, y la Comisionada del Departamento de Conservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD) de la Ciudad de Nueva York, María Torres-Springer, tomarán acciones ante el Tribunal de Quiebras, en nombre de los inquilinos afectados.

“Es un intento disimulado de violar las leyes de regulación de alquileres y desplazar a los inquilinos. La Corte de Bancarrota no debe utilizarse como una herramienta para expulsar injustamente a los neoyorquinos con rentas estabilizadas de sus hogares”, dijo James. “Al presentar esta moción, mi oficina está trabajando para garantizar que los inquilinos no sean desplazados. La vivienda es un derecho, y continuaremos usando todas las herramientas legales disponibles para defender a los inquilinos y hacer valer sus derechos”.

por parte de la firma que maneja el edificio, inquilinos del 444 de la calle 13

Según James, el propietario afirma que debería tener derecho a rechazar los contratos de arrendamiento de los inquilinos sin pasar por los procedimientos estatales estándar ni abordar las demandas de los inquilinos.

La concejal Carlina Rivera, aseguró que el casero está violando los derechos de los residentes de ese inmueble y aunque admitió que ese tipo de tácticas se están volviendo comunes para desplazar a inquilinos de sus hogares, hay derechos que ningún propietario puede violar.

“El propietario de 444 East 13th St. ha pasado años acosando ilegalmente a los inquilinos que viven en estos apartamentos de renta estabilizada, y esta maniobra legal es solo la última táctica para sacar a estos neoyorquinos de sus hogares”, dijo la líder política, al tiempo que pidió a Albany que avance en la promulgación de nuevas leyes de renta que fortalezcan las protecciones a los arrendatarios.

Anthony Feliciano, líder del Distrito 74, aseguró que basta mirar alrededor del edificio en cuestión para entender como los caseros en Nueva York se han dado a la tarea de desplazar a los inquilinos más vulnerables para levantar lujosos condominios y tener más ganancias a costa del desalojo de los más pobres.  “Vamos a pelear juntos y no vamos a permitir que nos sigan sacando, pues este casero está haciendo lo mismo que muchos otros en la ciudad, desalojar a las personas de color para rentar los apartamentos a precios más altos”, comentó el líder.

Intentamos obtener una respuesta por parte de la firma que maneja el edificio, sobre las quejas, pero no respondieron.