La ‘Regla de mordaza’ de Trump también es un ataque a la educacion sexual

Un sin numero de estudios demuestran que la educación sexual integral y apropiada para la edad: reduce las tasas de embarazo
La ‘Regla de mordaza’ de Trump también es un ataque a la educacion sexual
Donald TRump pone en riesgo la educación sexual.
Foto: Getty Images

En febrero, la administración de Trump-Pence lanzó la “regla de mordaza” peligrosa, a pesar de mucha protesta pública por parte de profesionales médicos, defensores y legisladores. Está previsto que este ataque al Título X, el único programa federal de planificación familiar del país, entrará en vigencia a principios de mayo de este año.

La regla de la mordaza está diseñada para hacer imposible que pacientes obtengan métodos anticonceptivos o atención preventiva de proveedores de atención a la salud sexual y reproductiva como Planned Parenthood y otros que brindan atención médica integral y precisa, incluyendo la provisión o la referencia para la atención del aborto. Sabemos cómo esta nueva regla peligrosa dificulta el acceso a los servicios necesarios a la salud, pero no se equivoquen, esta regla de la mordaza es también un ataque alarmante a la educación sexual.

Como Vicepresidente de Educación y Capacitación en Planned Parenthood of new York City, conozco íntimamente la importancia de la educación sexual integral para el empoderamiento y la salud en general. La educación sexual ayuda a las personas a obtener información, habilidades y motivación para tomar decisiones saludables sobre el sexo y la sexualidad.

Un sin numero de estudios demuestran que la educación sexual integral y apropiada para la edad: reduce las tasas de embarazo no planeados y las infecciones de transmisión sexual (ITS), ayuda a los jóvenes a comunicarse acerca de la sexualidad y los límites, a comprender como tener relaciones románticas saludables, a valorar la autonomía corporal y como mostrar respeto hacia las personas de diferentes identidades sexuales y de género. Incluso protege el éxito académico de los estudiantes.

La administración de Trump-Pence está poniendo en riesgo la salud y la seguridad de nuestras comunidades al amenazar su acceso a la educación sexual que puede ayudarles a tomar las mejores decisiones para sus vidas, sus cuerpos y su futuro. Todas las personas tienen el derecho de llevar una vida saludable, y nosotros como sociedad, tenemos la responsabilidad de prepararlos al proporcionarles una educación sexual integral que también apoya su identidad y que les brinde las herramientas que necesitan para prosperar.

Muchas personas, de todas edades y tipos, nunca han recibido la educación sexual que se merecen. El programa Título X apoya los esfuerzos educativos de Planned Parenthood of New York City en todas las áreas de programación, esto incluye programas para jóvenes (tanto aquellos impartidos por educadores jóvenes y profesionales), programas de promoción para la salud comunitaria (incluyendo nuestra educación sexual para adultos, programas enfocados en padres y guardianes que enseñan a otros padres y guardianes a hablar con sus hijos y nuestro programa de Promotores de Salud, enfocado en las comunidades latinas de habla hispana) y nuestro Instituto de Capacitación, que brinda educación a educadores de salud, trabajadores sociales y otras personas que brindan servicios a jóvenes y adultos. Nuestras comunidades se merecen y necesitan esta educación.

El programa Título X está allí para ayudar a garantizar que cada persona, independientemente de dónde viva, cuánto dinero gane, cuál sea su historial, tenga o no un seguro de salud, tenga acceso a atención médica básica preventiva, que incluye métodos anticonceptivos, pruebas para la detección de cáncer, las pruebas y tratamiento de ITS y los exámenes anuales de salud, así como la educación sexual integral que necesitan.

Los padres de la ciudad de Nueva York apoyan firmemente acceso a la educación sexual. A pesar de esto, nuestra ciudad aún no cuenta con una política de educación sexual integral para todos los grados según lo recomendado por los Estándares Nacionales de Educación Sexual. Las brechas actuales en nuestra ciudad en la programación de la salud sexual tienen efectos a largo plazo para el bienestar general de nuestra comunidad.

Las mujeres de 16 a 24 años tienen la tasa más alta de cualquier grupo de haber sufrido violencia por parte de su pareja intima y una de cada 10 adolescentes de la ciudad de Nueva York informan haber sufrido violencia en su relación romántica en el último año. Uno de cada 4 estudiantes reporta haber sido intimidado debido a su identidad de género. La “regla de la mordaza” de Trump pone en grave peligro nuestra capacidad para llenar estos vacíos importantes en la educación sexual.

Según Guttmacher, en los Estados Unidos, entre 2006–2010 y 2011–2013, hubo una reducción significativa reportada por mujeres adolescentes que habían recibido educación formal sobre los métodos anticonceptivos, infecciones de transmisión sexual, VIH y SIDA y como rechazar el sexo.

También hubo una reducción significativa en los reportes de muchachos adolescentes de haber recibido instrucción formal sobre los métodos anticonceptivos. En cada rincón de nuestra nación, las restricciones al Título X impactan tremendamente el poder de los jóvenes a tener acceso a la educación sexual.

En la era de #MeToo, está más claro que nunca que lo que deberíamos hacer es ampliar el acceso a la educación sexual para todas las personas, no minimizarlo. Estos cambios en el programa al Título X afectan más a las mujeres, las personas de color y las comunidades de bajos ingresos.

Todos se merecen atención médica compasiva y de alta calidad, siempre, ya sea que estén buscando un aborto, un método anticonceptivo, una visita medica de rutina o educación sexual integral. Las personas y sus proveedores de atención médica deben tomar decisiones médicas, no los políticos.

Kimberly Sanders, es la Vicepresidenta de Educación y Capacitación en Planned Parenthood of New York City. http://www.ppnyc.org