Cómo descifrar tu carta de oferta de ayuda financiera para la universidad

Es la temporada de ingreso a la universidad, la época del año en la que averiguas si te aceptan en las universidades a las que esperas asistir este otoño.

También es el momento en que descubres algo más: cuánta ayuda financiera te están ofreciendo las universidades.

La información viene en una carta de oferta de ayuda financiera, que recibirás por correo postal o por correo electrónico una vez que hayas sido aceptado. La carta te informa el costo de la asistencia de un año, las subvenciones, las becas, los préstamos o los programas de trabajo y estudio para los que calificas, y cuánto espera la universidad que tú contribuyas.

Solicitas la ayuda financiera al completar la Free Application for Federal Student Aid (FAFSA), que determina tu elegibilidad para la asistencia federal. Los programas universitarios, estatales y diversos programas de becas utilizan la FAFSA para determinar qué asistencia recibirás. La universidad recopila toda esa información y la detalla en la carta de oferta.

La mayoría de las universidades te dan hasta el 1º de mayo para decidir si asistirás. Eso te da tiempo para comparar la oferta de asistencia financiera de cada universidad y decidir cuál universidad es la mejor financieramente para ti.

Es importante tomarse el tiempo para entender las diferencias. Los paquetes de asistencia financiera pueden ser confusos, en parte porque no hay formularios o términos estándares que describan la asistencia. Puede que no sea evidente que parte de la ayuda financiera se ofrece en forma de préstamos, que algunos estudiantes después batallan para pagar.

En 2012, el Departamento de Educación (DOE) creó una carta de oferta estandarizada y alienta a las universidades a utilizarla para facilitar la comparación de los paquetes de asistencia. El DOE renovó la plantilla de la carta en enero para que sea más sencilla. También cambió el nombre de la Hoja de comparación de precios de asistencia financiera, que ahora se llama College Financing Plan (plan de financiamiento universitario) para indicar con énfasis a los estudiantes que están haciendo una transacción financiera al inscribirse en la universidad, que podría incluir solicitar préstamos. No obstante, el uso del formulario es voluntario y solo la mitad de las universidades lo utilizan.

“Cuánto vas a pagar por tu universidad es uno de los aspectos más importantes al momento de decidir a qué universidad ir”, dice Justin Draeger, presidente de la National Association of Student Financial Aid Administrators.. “Las familias y los estudiantes deben tomarse el tiempo para comprender qué tipo de asistencia financiera están recibiendo”.

Comprende tu paquete de asistencia financiera

Calcula tu costo real. Cada universidad tiene un precio de lista, pero el costo real depende de tu paquete de asistencia financiera. Para averiguar esa cifra, mira el costo de asistencia que las universidades indican. Luego resta los subsidios y las becas (esa es la asistencia gratuita que no tienes que pagar) para obtener el costo neto. Asegúrate de tener en cuenta todos los gastos. Algunas universidades informan el costo total como matrícula, cuotas, alojamiento y comida. Otros incluyen libros, transporte, cuotas de actividades universitarias y gastos personales. 

Debes ser inteligente acerca de los préstamos. También verás para qué tipo de préstamos federales para estudiantes eres elegible, que se indicarán en la carta de oferta. Los préstamos federales generalmente tienen menores tasas de interés y opciones de pago más flexibles que los préstamos privados.

Hay dos tipos de préstamos federales. Los préstamos directos pueden ser subsidiados o no subsidiados. Los préstamos subsidiados se basan en la necesidad financiera, y el gobierno federal paga los intereses que se acumulan mientras asistes a la universidad y hasta 6 meses después de que terminas. Los préstamos directos no subsidiados no se basan en la necesidad y los intereses comienzan a acumularse tan pronto como se toma el préstamo. Luego están los préstamos federales Perkins, que son financiados por el gobierno pero distribuidos por las universidades, que funcionan como prestamistas. 

Considera los programas de trabajo-estudio (work study). Hay un programa llamado Work-study, que es un programa federal administrado por las universidades para proporcionar a los estudiantes trabajos de tiempo parcial. Los trabajos suelen ser en el campus, pero también pueden realizarse fuera de la universidad. Tienes que encontrar un trabajo elegible y trabajar las horas asignadas para obtener ese dinero. La mayoría de las universidades te ayudarán a encontrar trabajo, pero no hay garantía de que obtengas un trabajo. Los fondos para el programa son limitados y se ofrecen por orden de llegada. Entonces, comunícate con la universidad temprano para averiguar las oportunidades disponibles. Una bonificación adicional: Los estudios muestran que los estudiantes que trabajan a tiempo parcial en la universidad tienen GPA ligeramente más altos, según Kalman Chany, autor de “Cómo pagar la universidad sin ir a la quiebra” (Princeton Review, 2017).

Piensa a largo plazo con respecto a la ayuda. La información de asistencia financiera que obtienes sirve para un año académico, pero debes pensar en cuánta asistencia recibirás durante los 4 años que pasarás en la universidad o el tiempo que dure tu programa académico. Algunas universidades otorgan más dinero de beca por adelantado para incentivarte a inscribirte y luego reducen el monto en años posteriores. Pregunta qué becas y subvenciones son renovables y cuáles son los requisitos para calificar cada año. Es posible que debas mantener un determinado GPA, por ejemplo. Incluso si el monto de la beca y la subvención que obtienes se mantiene igual, ten en cuenta que la matrícula podría aumentar.

Apela tu adjudicación de asistencia financiera. Si no crees que el paquete de asistencia financiera satisface tus necesidades, intenta apelarlo ante la oficina de asistencia financiera de la universidad. Si recibiste una oferta mejor de una universidad comparable, eso puede ayudar a respaldar tu caso para obtener una adjudicación más generosa. O si tuviste un cambio en tus circunstancias desde que presentaste tu solicitud, como la pérdida de un empleo, un divorcio o un gran gasto médico, comunícate con la universidad para pedir que revisen tus finanzas. 

Una vez que entiendas la información en tu carta de oferta, puedes utilizar esta herramienta de la Consumer Financial Protection Bureau para comparar los costos universitarios.

Si aún no has completado la FAFSA, todavía estás a tiempo. Es posible que hayas perdido algo de dinero de los estados y las universidades con fechas límite anteriores o que otorgan asistencia por orden de llegada. Pero puedes solicitar asistencia financiera federal hasta el final del año académico (sería en junio de 2020 para la gente que asistirá a la universidad este otoño). Pero cuanto antes, mejor.

Formas inteligentes de pagar la universidad

Pagar la universidad no es fácil. En este video, la experta en finanzas personales de Consumer Reports, Donna Rosato, habla con Jack Rico, presentador de la serie de televisión “Taller del Consumidor“, sobre cómo maximizar la ayuda para pagar la educación superior.  

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