Las 6 peores maneras de bajar de peso

Algunos métodos de moda representan serios problemas para tu salud

Bajar de peso requiere constancia.
Bajar de peso requiere constancia.
Foto: Unsplash

Claro que si quieres adelgazar, cualquier método que ofrezca ser rápido y efectivo te parecerá ideal y prácticamente ni lo cuestionarás. Pero a corto o largo plazo, muchos de estos procedimientos pueden traducirse en serios problemas de salud, incluso, irreversibles.

Lamentablemente, no hay mejor fórmula para bajar esas libras que ser constante y paciente. Según los expertos, estas son algunas de las peores maneras de perder peso. Toma tus precauciones.

Dejar el glúten

Está muy de moda, pero abandonar un grupo de alimentos, ya sean grasas, carbohidratos o proteínas, puede ponerte en riesgo de sufrir un desequilibrio nutricional peligroso para tu salud. De hecho, la mayoría de los alimentos que se venden sin glúten en las tiendas, contienen otros aditivos como azúcar, sal y grasa para compensar su sabor y su textura, por lo que pueden tener el efecto contrario en tu cuerpo.

Detox de jugos

Es muy probable que sientas que la ligereza que te da una dieta basada en jugos, se traducirá en buenos resultados en la báscula. Pero consumir sólo jugos te hará perder agua y masa muscular, no grasa, por lo que cuando vuelvas a una dieta de sólidos volverás a ganar el peso que, aparentemente, perdiste.

Beber té laxante

Vaciar tu estómago continuamente puede sonar a que, en algún momento, esa pancita quedará plana. El problema con los laxantes es que no te hacen perder grasa, sino líquidos y nutrientes fundamentales para tu cuerpo, como los electrolitos. Si bien algunos tés, como el verde, ayudan a mejorar tu metabolismo, no son milagrosos ni mágicos; y, definitivamente, los laxantes no son la opción.

Saltarte comidas

Efectivamente, al dejar de comer, desayunar o cenar recortarás una parte de tu ingesta de calorías, pero a la larga el efecto puede ser contraproducente porque tu cuerpo creará la energía de reserva que necesita para funcionar sin combustible, y esto, en pocas palabras, se llama grasa. Además, todo el tiempo estarás en peligro de consumir alimentos poco saludables porque los antojos son peores cuando estamos hambrientos.

Comer sólo sopa

La famosa sopa de repollo ofrece resultados casi milagrosos, pero la verdad es que difícilmente podrás mantenerlos a largo plazo. Si bien las sopas son más nutritivas que los jugos, no contienen todos los nutrientes que tu cuerpo necesita y no pasará mucho tiempo antes de que necesites masticar algo.

Hacer horas y horas de ejercicio

Claro que hacer más ejercicio implica quemar más calorías, pero la actividad física tan intensa también requiere que comas más. Y si no cuentas con un plan de alimentación adecuado para tu nivel de ejercicio, podrías comer de más lo que necesitas menos y viceversa.