Barry toca tierra en Luisiana como primer huracán de la temporada atlántica

Se prevé que el sistema causará graves inundaciones

Chris Ladner camina en una zona inundada de Lake Pontchartrain como resultado de los primeros efectos del huracán Barry en Mandeville, Louisiana.
Chris Ladner camina en una zona inundada de Lake Pontchartrain como resultado de los primeros efectos del huracán Barry en Mandeville, Louisiana.
Foto: EFE / EPA

MIAMI, Florida – Barry tocó tierra este sábado cerca de Intercoastal City (EEUU) como el primer huracán de la temporada atlántica de este año y se debilitó a tormenta tropical en su llegada a Luisiana donde se prevé causará graves inundaciones debido a las torrenciales lluvias y marejada ciclónica, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC).

La costa sur de Luisiana recibe así el azote de vientos huracanados y fuertes lluvias, y está en alerta por la muy peligrosa marejada ciclónica, embates que ya han dejado decenas de miles de viviendas y establecimientos sin electricidad.

“Aunque el centro ahora está sobre tierra, la amenaza de lluvia apenas comienza en muchos lugares”, advirtió el NHC en su cuenta de Twitter.

Barry tocó tierra a unas 5 millas (10 km) al noreste de Intercoastal City y a unas 30 millas (50 km) al sur suroeste de Lafayette, según el boletín del NHC de las 2 de la tarde de Miami.

Precisó que la ahora tormenta tropical presenta vientos de 70 millas por hora (115 km), se mueve en dirección noroeste a 6 millas por hora (9 km) y se espera un giro hacia el noroeste-noroeste esta noche, seguido de otro hacia el norte el domingo.

El NHC mantiene los avisos de huracán entre Intercoasta City y Grand Isle y de marejada ciclónica entre Intracoastal City y Biloxi, y en el lago Pontchartrain, que es vecino de Nueva Orleans.

También, el aviso de tormenta tropical entre la desembocadura de Pearl River y Grand Isle, en los lagos Pontchartrain y Maurepas, incluyendo el área metropolitana de Nueva Orleans, y entre Intracoastal City y Sabine Pass.

La temporada de huracanes en la cuenca atlántica comenzó oficialmente el 1 de junio, pero antes, el 20 de mayo, se formó al sursureste de Bermuda una tormenta subtropical, “Andrea”, que se debilitó enseguida y no causó daños.

Según el pronóstico actualizado de la Universidad Estatal de Colorado (CSU) de EEUU difundido esta semana, la actividad de la actual temporada de huracanes en el Atlántico será “casi promedio”, con 14 tormentas tropicales, seis de las cuales se convertirían en huracanes, el primero de ellos Barry.

Los residentes del sur de Luisiana están reviviendo el temor que  sufrieron tras el devastador huracán Katrina de 2005 debido a las nuevas amenazas de marejada ciclónica en la costa y de desbordamiento de ríos como el Misisipi, que ya está crecido y en cuya desembocadura está la ciudad de Nueva Orleans.

El hecho de que el nivel del río Misisipi, que en esta época del año suele ser de 6 a 8 pies (1.8 a 2.4 metros), esté creciendo hasta más de 16 pies (4.8 metros), pone a Nueva Orleans en alerta máxima.