La Corte Suprema debe mantener el programa DACA

Los "dreamers" siguen en el limbo, pero no dejan de aportar a la economía

Los "dreamers" siguen en el limbo, pero no dejan de aportar a la economía Crédito: Spencer Platt | Getty Images

Por los últimos 7 años, el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) ha sido un éxito rotundo, ofreciendo a más de 700,000 mil jóvenes protección legal en contra de la deportación y dándoles la oportunidad de trabajar, estudiar y vivir en este país.

Hace dos años, la administración de Trump anunció la cancelación del programa, lo cual provocó numerosas demandas a través del país en desafío a los esfuerzos para eliminarlo. Ahora, la decisión de acabar o no con el programa está en manos de la Corte Suprema de Justicia.

La agenda antiinmigrante de la administración ha puesto a unos 29,390 neoyorquinos con DACA en riesgo de perder su estatus temporal. Estas decisiones crueles y frías también afectarían las vidas de 6,900 niños nacidos en Nueva York, cuyos padres cuentan con las protecciones contra la deportación que brinda el programa de DACA. Los valores de Nueva York se centran en mantener a las familias unidas y en permitir que todos alcancen su potencial. Nuestro éxito como comunidad se debe a los inmigrantes que eligen a Nueva York como su hogar, y es por eso que seguiremos prosperando como comunidades, y como estado.

Como miembros de la gran comunidad de inmigrantes a nivel nacional, nos sentimos sumamente preocupados por el futuro de miles de beneficiarios y de sus familias. Es un hecho que DACA es una medida legal y constitucional. Referirse a este programa de otra manera no sólo es falsa sino intimidante. Los constantes mensajes y tuits de esta administración contra DACA han causado más angustia.

Es claro lo que la administración busca. Quiere cancelar DACA para luego utilizar a los Dreamers como fichas de canje a cambio de su muro fronterizo y recortes drásticos al sistema de inmigración legal. Eso es inhumano y peligroso. El presidente busca poner a los Dreamers a merced de su maquinaria de deportaciones con tal de cumplirle sus promesas electorales al sector más antiinmigrante de su base.

Por eso es importante que la Corte Suprema mantenga el programa vigente y no se vuelva cómplice de la política de separación familiar de esta administración. La Corte no debe prestarse para hacer el trabajo sucio de una administración que ha pasado los últimos tres años atacando a la población inmigrante de nuestro país.

Aparte de denunciar quienes difaman al programa, también tenemos la responsabilidad de instar a los beneficiarios de DACA que son elegibles para renovar sus protecciones que lo hagan antes del fin de año. Mantener las protecciones de DACA es el primer paso que debemos tomar para defendernos de la política xenófoba de esta administración.

Los Dreamers deben recordar una cosa: seguimos en pie de lucha. DACA no se acaba hasta que no lo diga la Corte. Esperamos que los jueces del Supremo tomen en cuenta el éxito de DACA y que se pongan las manos en el corazón a la hora de hacer su dictamen. Las vidas de cientos de miles personas en este país están en la balanza.

-Eddie A. Taveras es el Manager de Inmigración en el estado de Nueva York para FWD.us, una organización bipartidista basada en la idea que las familias estadounidenses, las comunidades y la economía, prosperan entre más individuos puedan realizar su potencial. Para más información favor visitar fwd.us   

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