WeWork despide al 19% de su plantilla

La empresa, a pesar de su fuerte expansión, no tiene ganancias
WeWork despide al 19% de su plantilla
La empresa sigue sumergida en fuertes pérdidas./Archivo
Foto: Spencer Platt / Getty Images

La firma estadounidense de espacios de trabajo compartidos WeWork va a despedir a 2,400 empleados en todo el mundo, un ajuste que comenzó hace semanas y con el que intentará paliar sus problemas financieros, marcados por su polémica gestión de negocio y su fallida salida a bolsa.

Se trata del 19% de la plantilla total de la empresa.

“Como parte de nuestro renovado énfasis en el negocio principal de WeWork, y como hemos compartido previamente con los empleados, la compañía está haciendo los despidos necesarios para crear una organización más eficiente”, dijo un portavoz a Efe.

Tras semanas de especulaciones sobre los despidos, el pasado domingo The New York Times informó, citando fuentes conocedoras del asunto, de que la firma planeaba recortar “al menos” 4,000 empleos, de los cuales entre 2.000 y 2.500 pertenecerían al “negocio principal” de los espacios de alquiler, 1.000 a otras áreas y 1.000 a mantenimiento.

En una nota interna el presidente ejecutivo de la firma con sede en Nueva York, Marcelo Claure, señaló que esta semana se avecinaban “eliminaciones de trabajo necesarias”.

WeWork ha sufrido una debacle financiera en los últimos meses, pasando de estar valorada en unos $47,000 millones a unos $20,000 millones el pasado septiembre, cuando renunció a su debut bursátil bajo un amplío análisis de su gestión de negocio y el liderazgo de su cofundador, Adam Neumann.

Según los documentos que la compañía entregó al regulador de la bolsa de EEUU, en 2018 tuvo unas pérdidas netas de $1,900 millones, mientras que en la primera mitad de este año la cifra neta negativa llegó a 900 millones de dólares.

El grupo japonés Softbank, su mayor inversionista, anunció el mes pasado un acuerdo por el que ofrecería “significativa financiación” a WeWork, unos $8,000 millones de dólares, y pasaría a ser dueño de cerca del 80 % del capital.