De qué están hechas las sopas instantáneas y cómo te pueden afectar la salud

No son nutritivas, lo que te aportan podría no ser favorable para tu peso y corazón
De qué están hechas las sopas instantáneas y cómo te pueden afectar la salud
Foto: Pxhere

Solo incorporar agua caliente, revolver y ¡listo!, es lo que ha hecho de las sopas instantáneas un producto recurrente para saciar el apetito y el antojo de manera rápida, sin contar que son fáciles de preparar, tienen un bajo costo.

Más allá de su valor nutricional, ¿es verdad que además de favorecer la obesidad, a nuestro cuerpo le cuesta digerirlas, y que aumentan el riesgo de problemas cardiacos, entre otros males?

Adictivas, con mucho sodio y grasa

En la etapa estudiantil o cuando se torna difícil llegar a fin de mes se recurre a esta sopa para suplir una comida, sin embargo, no tiene todas bondades que ofrece una sopa casera a la que se le añaden verduras y a veces carne.

El asunto aquí es que le faltan nutrientes y le sobran ingredientes que no son favorables para nuestra salud.

Un estudio realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor en México analizó 20 sopas instantáneas con marcas estadounidenses, mexicanas y surcoreanas.

Los componentes que destacan son el sodio y otros aditivos, como el glutamato monosódico.

Este aditivo alimenticio es muy común en los alimentos procesados y en la cocina orinetal. Su función en la industria es hacer que la lengua resulte más receptiva a los condimentos, de ahí que se le considere un potenciador del sabor, a pesar de que por sí solo tiene un sabor desagradable.

También aportan grasa no saludable, una de las 20 marcas analizadas llega a aportar 11 gramos por cada 100 del producto preparado.

Su aporte energético puede variar entre las 29 y 230 kilocalorías por cada 100 gramos de producto preparado.

Problemas para el corazón y obesidad abdominal

En cuanto al sodio llegan a contener entre 300 y 600 mg por cada 100 gramos de sopa preparada. El sodio en exceso puede provocar presión arterial alta, enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, demencia y pérdida de calcio.

En Corea del Sur es donde más se consumen sopas instantáneas en el mundo. Tan solo en 2010 consumieron 3.400 millones de paquetes de fideos instantáneos.

En una investigación en aquel país revelo que dichos alimentos con alto contenido de grasas saturadas y sodio están relacionados con una mayor prevalencia del síndrome metabólico y obesidad abdominal, lo que significa un mayor riesgo para el corazón.

Difíciles de digerir

En un experimento realizado por el gastroenterólogo Dr. Braden Kuo en el Hospital General de Massachusetts, una cámara en el intestino de un hombre mostró que los fideos procesados ​​se revolvían en el estómago más tiempo que los fideos frescos antes de descomponerse.

Pueden ser muchas razones como el contenido de humedad y grasa de los fideos, el contenido de gluten que depende del tipo de harina utilizada, la cantidad de amasado y la forma de los fideos.

Lo que se señala es que el conservante conocido como butil hidroquinona terciaria (TBHQ) presente en pocas sopas instantáneas no tiene que ver con ello. Además de que puede ser 0.02% en peso del contenido de grasa de los alimentos, una cantidad realmente baja que difícilmente ocasiona daño.

El Dr. Kuo no reveló que la lenta descomposición de la sopa signifique un riesgo y dice que él mismo come fideos procesados.

Por último, compartimos la lista general de componentes de una sopa instantánea, que supera los 10 ingredientes y de acuerdo al Poder del Consumidor son:

Harina de trigo, minerales y vitaminas , aceite vegetal (canola, semilla de algodón, palma), sal, vegetales deshidratados (4% zanahoria, maíz, chícharos, ajo, cebolla, tallo de apio), maltodextrina (un tipo de azúcar), glutamato monosódico (un tipo de sal), azúcar, maíz, trigo y proteína de soya hidrilizados, grasa de pollo, pollo cocido en polvo, especias, levadura, salsa de soya deshidratada (utilizada para salar), carbonato de potasio (un tipo de sal), fosfato de sodio (un tipo de sal), carbonato de sodio (otro tipo de sal), inosinato disódico, guanilato disódico (dos tipos de sal), dióxido de silicio (agente antiendurecedor), lactosa (un tipo de azúcar), caldo de pollo, lecitina de soya.

El consumidor deberá evaluar el consumo de sopas instantáneas tomando en cuenta su baja calidad nutricional, alto contenido en sodio, grasa y aditivos que favorecen problemas a la salud.

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