Dragón Azul, nueva cerveza artesanal mexicana con agua de mar

Tendrá: Porter, con sabor chocolate amargo y café, además de Pale Ale, con notas acarameladas y aroma afrutado

La primer cerveza artesanal que utiliza el agua de mar como ingrediente saldrá al mercado en febrero de este 2020, se llama Dragón Azul.

La cerveza no sabe salada, pues el agua de mar que se usa es desalinizada, purificada y apta para el consumo humano.

De inicio tendrá dos tipos:

Porter. Sabor a chocolate amargo y café. Tiene un porcentaje de alcohol de seis por ciento y una unidad internacional de amargor (IBU) de 24, lo que lo hace moderadamente amargo; mantiene una presencia profunda de maltas tostadas, con notas sabor chocolate amargo y café, y se caracteriza por una tonalidad oscura, ideal para acompañar platillos ahumados o asados, así como diferentes cortes de carnes rojas y pescados.

Pale Ale. Notas acarameladas y aroma afrutado. Tiene un porcentaje de alcohol de nueve por ciento y una IBU de 30; detenta un color dorado a cobrizo con notas acarameladas; preserva un aroma afrutado, y resulta óptima con alimentos picantes o fritos, así como con mariscos.

Dragón Azul cuyo slogan es “Tan refrescante como el mar”, usa las propiedades del agua de mar que se extrae de las profundidades del Océano Pacífico, da potencia a las notas de sabor, el cuerpo y aroma.

Dragón Azul fue creada por Cristina Ramírez Pérez, ingeniera en alimentos por la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

¿Qué la hace especial y de mayor calidad?

Dragón Azul es una cerveza compuesta por maltas base y especiales, así como gran cantidad de lúpulo que la dota de aroma y amargor. A diferencia de la mayoría que cuenta con conservadores y son pasteurizadas, lo que las hace perder o disminuir sus características organolépticas de sabor, aroma y color.

De acuerdo Cristina Ramírez, al sector industrial le preocupa principalmente cumplir con los volúmenes requeridos de producción, en detrimento de los estándares de excelencia y calidad.

“Todos hacen lo mismo”, señala Ramírez, al aplicar cambios o mejoras en tres de los cuatro ingredientes fundamentales: malta, lúpulo y levadura, pero no dan interés suficiente al cuarto elemento: el agua, que constituye el 95 por ciento de la bebida.

Cristina Ramírez adquirió conocimiento de la producción cervecera ya que de un inicio durante su preparación universitaria en un intercambio a Chile se adentró en la cultura de la elaboración artesanal y posteriormente con sus prácticas profesionales en una compañía industrial conoció de cerca el proceso de fabricación y detectó qué cosas podrían hacerse mejor.

El proyecto Dragón Azul fue uno de los diez finalistas del programa Atrévete a Emprender, diseñado por el Fondo para el Desarrollo Social que, en sinergia con las universidades públicas de la Ciudad de México, impulsa la cultura del emprendimiento y apoya el desarrollo de planes que pretenden solucionar problemáticas sociales cotidianas

La producción inicial sería de alrededor de cien litros al mes de cada estilo equivalentes a 23 cajas con 12 botellas cada una para su distribución en establecimientos de zonas con niveles socioeconómicos medio o alto, el precio será de entre 70 y 100 pesos (4 a 5 dólares) por unidad.