Protagoniza persecución con inmigrantes a bordo, llantas ponchadas y una jeringa de heroína en el brazo

Al finalizar su intento de fuga el conductor se quedó en el carro para "relajarse"
Protagoniza persecución con inmigrantes a bordo, llantas ponchadas y una jeringa de heroína en el brazo
Foto: Scott Olson / CBP

Un hombre que transportaba a cinco inmigrantes indocumentados en un vehículo protagonizó una persecución de la Patrulla Fronteriza al evadir un retén carretero en el sur de California.

La persecución se registró durante la mañana del martes 11 de febrero cuando el conductor de un automóvil sedán Mercedes Benz 2001 pasaba por el punto de revisión que la Patrulla Fronteriza tiene instalado en un tramo de la Interestatal 8, en la comunidad de Pine Valley, en el este del condado de San Diego.

El chofer parecía obedecer a los agentes de inmigración que lo desviaron al área de revisión, pero de repente aceleró la marcha para dar inicio a su escapada ya que en el Mercedes Benz transportaba a dos hombres, dos mujeres y un adolescente de 16 años de edad, quienes habían cruzado la frontera sin documentos, informó la Patrulla Fronteriza.

Un agente que se encontraban más adelante del retén lanzó de inmediato una tira de clavos como dispositivo para tratar frenar el vehículo, pero a pesar de que dos neumáticos reventaron el conductor le siguió pisando al acelerador en su intento de escape.

El hombre conducía de manera errática, a exceso de velocidad y con dos llantas ponchadas por la Interestatal 8 mientras la Patrulla Fronteriza lo perseguía, cuando de pronto se deslizó hacia el camellón central de la autopista y se detuvo.

En ese momento los cinco pasajeros salieron corriendo para esconderse entre los arbustos, pero el conductor permaneció sentado adentro del automóvil.

Del frenesí al relax

Un agente se aproximó y vio al hombre muy tranquilo con una jeringa en un brazo inyectándose una sustancia negra que más tarde identificaron como heroína.

Luego el conductor relajado obedeció las órdenes del uniformado que le había pedido que se removiera la jeringa y saliera lentamente del carro.

El hombre, sólo identificado como un ciudadano estadounidense de 39 años de edad,  fue esposado y enviado a una clínica de desintoxicación para supervisión médica y bajo custodia de agentes federales.

Los cinco indocumentados, identificados como mexicanos, fueron localizados en diferentes escondites a los que corrieron tras la persecución y puestos en proceso de deportación.