Francia reconoce la letra Ñ y la hará oficial en documentos

El ministerio de Justicia prepara un decreto
Francia reconoce la letra Ñ y la hará oficial en documentos
El Consejo de Estado debe ratificar la medida
Foto: Getty Images

La letra “ñ”, que hasta ahora Francia no aceptaba en nombres y apellidos por la tradición centralista del país, está a punto de conseguir un reconocimiento histórico, gracias a la movilización de políticos y activistas bretones.

El anuncio lo hizo a principios de mes el presidente de la Asamblea Nacional, el bretón Richard Ferrand, quien en un comunicado indicó que la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, ha respondido favorablemente a una petición conjunta realizada con todos los parlamentarios de su región del noroeste de Francia.

El ministerio de Justicia prepara un decreto que próximamente someterá al Consejo de Estado para obtener su visto bueno y que autorizará los nombres y apellidos con la letra “ñ”, y también con otros caracteres acompañados de signos diacríticos que existen en las lenguas regionales.

Ferrand se felicitó por esta victoria, y destacó que la decisión del gobierno francés es un “reconocimiento republicano” de la riqueza que “la diversidad de sus territorios” supone para Francia.

Este desenlace en favor de la “ñ” es el resultado de una larga acción política en defensa de la identidad lingüística bretona, que ha sido aún más prolongada en los tribunales.

El episodio más mediático fue el de los padres de un niño nacido el 11 de mayo de 2017 que viven en la localidad Rosporden, cerca de la ciudad Quimper, y que se empeñaron en registrarlo con el nombre de un abuelo, Fañch, “Francisco” en bretón.

En un principio “todo fue bien”, cuenta el padre, Jean-Christophe Bernard, indicando que un mes después de nacer el niño tenía su carnet de identidad con el nombre Fañch.

Sin embargo, las cosas se torcieron rápidamente y a los Bernard les exigieron cambiar el nombre de su bebé. El Tribunal de Instancia de Quimper rechazó esa grafía en septiembre de 2017 con el argumento de que no forma parte del alfabeto francés.

Además, los jueces consideraban que autorizarla rompía “la voluntad de nuestro Estado de Derecho de mantener la unidad del país y la igualdad sin distinción de origen”.

En noviembre de 2018 el Tribunal de Apelación de Rennes enmendó el primer dictamen y aceptó las razones de la familia, que argumentó que la “ñ” aparecía en varios diccionarios de la lengua francesa y que había precedentes con personalidades francesas de origen extranjero que habían podido conservar su nombre original con esa letra.

La Fiscalía recurrió ante el Supremo, que el pasado mes de octubre por razones formales consideró válida la sentencia de los jueces de Rennes, sin entrar en el fondo del asunto.