Los 10 errores de cocina que arruinan tus panes y bizcochos

Hornear ha sido la actividad culinaria estrella del confinamiento. Te invitamos a conocer los errores más comunes a la hora cocinar panes y bizcochos ¡Evítalos y te quedarán de anuncio!

Los 10 errores de cocina que arruinan tus panes y bizcochos
Extraordinarios consejos de pasteleros profesionales para hornear el pan más exquisito.
Foto: amazon

¿Quién no ha intentado hornear algún pan o bizcocho durante el confinamiento? Siendo sinceros una de las grandes ventajas de pasar más tiempo en casa es que nos da la oportunidad de cocinar casero y explorar nuestras habilidades como culinarias. Uno de los mayores retos es preparar un buen pan, sin embargo cuando nos damos a la tarea de cocinar hasta la más sencilla receta de bizcohos cometemos algunos errores que intervienen directamente en la calidad final.

 Entre los problemas más comunes a los que nos enfrentamos se encuentran que quede demasiado seco, que se pegue, que sea difícil de desmoldar y que tenga poco volumen. Los expertos coinciden en que existen tres factores clave que son esenciales: es indispensable cuidar la calidad de los ingredientes, dominar la técnica y utilizar el horno/temperatura correctos. 

Los 10 errores más comunes a la hora de hornear:

1. Mala calidad y temperatura en la mantequilla

Batir bien la mantequilla es uno de los pasos más importantes cuando se trata de hacer un pan bien esponjoso y normalmente es el primer ingrediente que utilizamos. Es indispensable revisar la calidad de la mantequilla, elige variantes que tengan la correcta proporción de grasas entre un 82-85% es perfecto (también puedes sustituirla por margarina). Un paso esencial previo a cremar la mantequilla es asegurarte que se encuentre a una buena temperatura ambiente 22 ºC es perfecto, este punto es esencial para inyectarle la mayor cantidad de aire posible que hará que duplique o hasta triplique su volumen; también es clave para que se emulsionen correctamente el resto de los ingredientes como la harina, el azúcar y el huevo. 

2. No medir los ingredientes

Es muy sencillo las recetas indican las proporciones adecuadas de ingredientes por que es determinante en el resultado final, chefs profesionales recomiendan seguir las indicaciones o bien la famosa regla de los cuatro cuartos; es decir utilizar un cuarto de cada uno de los ingredientes. Por ejemplo: para obtener una pieza de pan de 1 kg, utilizarás 250 gramos de harina, 250 gramos de azúcar, 250 gramos de mantequilla y aproximadamente 4 huevos; resulta una maravillosa fórmula que no tiene pierde. También es muy importante siempre atemperar previamente los ingredientes, permite que se ablanden a temperatura ambiente y nunca los utilices recién salidos de la nevera. 

3. Agregar los ingredientes secos muy rápido

Uno de los principales y más comunes errores es que ya que tenemos la mantequilla bien esponjosa agregamos de manera muy violenta los ingredientes secos, la mejor recomendación es integrar el azúcar, el harina y cualquier polvo en forma de lluvia y muy lentamente, este paso permite que estos productos pueden penetrar en los huecos de aire. Procura agregar como primer ingrediente el azúcar y permite que emulsione durante 7 minutos y procede de la misma forma con el resto de los productos. 

4. La importancia del huevo

El uso de huevos es vital en numerosas recetas de pan, esto se debe a que gracias a sus características organolépticas actúa como un emulsionante natural que tiene la importante tarea de unir la grasa con los sólidos. Existen varios aspectos fundamentales a considerar a la hora de utilizar huevo: el primero es nunca ocuparlos directo de la nevera a la mezcla deberán de estar a una temperatura ambiente de entre 18 y 20 ºC para que emulsionen correctamente; también es vital que previamente los quiebres en un tazón independiente nunca directamente a la mezcla (por cualquier sorpresa que pudieran contener) por último y el más importante los deberás de agregar de uno en uno, mezclando a baja velocidad y luego le vas subiendo para evitar que la mezcla corra el riesgo de cortarse. Procura utilizar huevos orgánicos, muy frescos y de tamaño mediano, son clave para una mezcla satinada y brillante. 

5. Vigila el tipo de harina

Aprende a seleccionar la variante de harina que más te convenga y sobretodo agrade, la más común es la harina de trigo de media fuerza (resulta perfecta para preparar cualquier bizcocho). Sin embargo para aquellos que no son tolerantes al trigo o que prefieren variantes de pan más saludable existen grandiosas opciones como la harina integral, de trigo sarraceno o de espelta, pueden ser un gran sustituto el tip es siempre hidratarlas con en 80 ml de leche fresca. Otro aspecto de vital importancia es previo a su uso siempre tamizarla, es la manera correcta para quitar todo tipo de impurezas. 

6. El momento exacto para agregar esencias y sabor

Un clásico de cualquier bizcocho dulce es agregar esencias como la de vainilla, almendra o nuez, o ralladura de limón o naranja. Resultan el toque perfecto que brinda exquisitos sabores y aromas, un buen tip es darle un toque más gourmet utilizando vaina de vainilla natural. Agrega estos ingredientes en el momento que se emulsione bien el primer huevo, de tal manera que el bizcocho se va impregnar más con los sabores; por otra parte si vas a utilizar ralladura de cualquier cítrico, asegúrate de lavarlo muy bien y de ocupar únicamente la parte de color de la fruta (el área blanca tiende a amargar los sabores); puedes integrarla desde el momento que emulsiones la mantequilla, sus aceites esenciales se impregnarán bien con la grasa.

7. Malas elecciones de levadura

Es importante aprender a utilizar correctamente la levadura, aunque la realidad es que si usamos harina de trigo bien emulsionada la levadura química o el bicarbonato de sodio son ingredientes que no serán necesarios. También es importante que no confundas la levadura para hacer pan con la levadura química o de repostería, adicionalmente es importante que consideres su uso cuando el bizcocho lleve leche o yogurt en su preparación; la medida recomendada es 5 gramos por cada 120 gramos de harina.

8. No precalentar el horno

Un paso clave para una cocción pareja es precalentar el horno, lo mejor que puedes hacer es encender el horno 15 minutos antes. Gracias a este paso la masa reaccionará desde el inicio, tendrá una cocción uniforme y esponjará, la temperatura de cocción promedio es a 170 ºC y el tiempo oscila entre los 40 y 60 minutos dependiendo de la potencia del horno.

9. Abrir constantemente el horno

El clásico error es estar abriendo en repetidas ocasiones el horno para ir viendo la evolución del pan, es lo peor que puedes hacer ya que estamos interrumpiendo el proceso de cocción y el resultado es un pan apelmazado, con una cocción dispareja y muy poco esponjoso. Recuerda si realizaste bien los pasos anteriores el resultado será extraordinario, también evita picarlo con un palillo o cuchillo, ten paciencia y espera al final del proceso.

10. No reposar y desmoldar mal

Siempre es recomendable permitir un buen tiempo de reposo para que se asienten todos los ingredientes y para un mejor desmoldado, se estima que el tiempo perfecto es de 1.30 hrs. Procura colocarlo de manera ladeada y espera a que este tibio para desmoldar, si colocaste papel encerado no tendrás ningún problema en que salga, evita darle golpes o utilizar un cuchillo un buen pan saldrá íntegro por su cuenta.