Teófimo López, el campeón hondureño de Brooklyn, paga un alto precio por la pandemia

Su esperada pelea contra Vasyl Lomachenko ahora sería en septiembre según el promotor Bob Arum

Teófimo López, campeón de peso ligero.
Teófimo López, campeón de peso ligero.
Foto: Al Bello / Getty Images

La última vez que Teófimo López subió a un ring a pelear fue el pasado diciembre, pero ya se siente como que ha sido una eternidad.

El peleador hondureño de Brooklyn, quien hizo historia como el primer catracho en coronarse campeón mundial de boxeo, ha sido uno de los atletas jóvenes más afectados por la pandemia del COVID-19.

López, de 22 años de edad, vapuleó a Richard Commey el 14 de diciembre en el Madison Square Garden para conquistar el cetro de peso ligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), uno de los cuatro organismos globales reconocidos.

De inmediato se cocinó un combate unificatorio entre López y el impresionante ucraniano Vasyl Lomachenko, quien es poseedor del título ligero versiones CMB, AMB y OMB y a quien muchos consideran uno de los mejores peladores del mundo libra por libra.

Bob Arum, el promotor de ambos, dijo que la pelea sería en abril, pero ese plan se murió ante el advenimiento de la pandemia. Luego se habló de que López (15-0, 12 KOs) vs. Lomachenko (14-1, 10 KOs) se hiciera a finales de mayo, lo cual tampoco fructiferó.

Para ambos campeones, igual que para todo el deporte, la pandemia ha sido un obstáculo imposible de superar, pero en el caso de López ha sido más costoso porque el peleador está en la puerta de ingreso al estrellato y a las bolsas millonarias.

No hay datos oficiales, pero se estima que contra Lomachenko, de 32 años, López accedería a su primera bolsa de más de $1 millón de dólares, que en realidad podría ser una cifra bastante superior. Y de lograr un triunfo, su carrera tomaría un curso acelerado. Él ha afirmado que su objetivo es brincar a la división de los superligeros tras el pleito con “Loma”.

Ahora, de acuerdo a reportes, los representantes de los dos peleadores quieren que la esperada batalla finalmente se realice en septiembre con o sin aficionados en las gradas.

“Estoy hablando con Lomachenko y López, ninguno de ellos quiere una pelea interina”, le dijo Arum a ESPN la semana anterior. “Ciertamente sería en pago por evento”.

Arum agregó que el plan sería hacer la pelea en Las Vegas, posiblemente en una arena al aire libre y respetando las correspondientes medidas de distanciamiento social.

Teófimo López acostumbra beberse una Pepsi en lata y comerse una barra de chocolate Snickers antes de ir a cada pelea. El catracho deberá esperar algunos meses más para continuar con su ritual y, más importante, buscar sacudir al mundo del boxeo en lo que claramente sería una sorpresa mayúscula y de proporciones históricas.