La Familia Real Británica desmiente la supuesta mala relación entre Kate Middleton y Meghan Markle

Un nuevo artículo de la revista Tatler titulado 'Catherine the Great' logró que la realeza hiciera lo que nunca: romper el silencio
La Familia Real Británica desmiente la supuesta mala relación entre Kate Middleton y Meghan Markle
Kate Middleton y Meghan Markle.
Foto: Stephen Pond/Getty Images

A lo largo de los últimos dos años los duques de Cambridge no se habían pronunciado en ningún momento acerca de los rumores que les atribuían una tensa relación con los de Sussex y que nunca han terminado de desaparecer, a pesar de los intentos por presentar un frente unido durante algunas apariciones públicas. Sin embargo, un nuevo artículo de la revista británica Tatler titulado ‘Catherine the Great’ y dedicado a la esposa del príncipe William parece haber sido la gota que ha colmado el vaso y ha conseguido que la monarquía británica haga algo muy poco habitual: romper su silencio para desmentir habladurías.

En realidad, el artículo en cuestión no ataca a Kate, sino que aplaude su compromiso con la monarquía británica y su buena predisposición a la hora de aceptar un sinfín de compromisos oficiales durante el confinamiento, pero también asegura que se siente “exhausta y atrapada” y furiosa por verse obligada a aumentar su carga de trabajo después de que sus cuñados renunciaran a su estatus de royals.

Desde el palacio de Kensington han reaccionado emitiendo el siguiente comunicado público: “Esta historia contiene una serie de inexactitudes y tergiversaciones que no se consultaron con el palacio antes de su publicación”.

Sea cierto o no que Kate no ha perdonado a Harry y Meghan por su deserción, resulta innegable que los dos matrimonios se fueron distanciando poco a poco tras la boda de los de Sussex hasta que los ‘Fab Four’ -como se les había bautizado popularmente- pasaron a la historia.

Según Tatler, en realidad Kate nunca trató de “acoger bajo su ala” a la antigua actriz y tanto su marido como ella se habrían mostrado “circunspectos” ante su compromiso con Harry.

En el caso de la duquesa, se atribuye su actitud hacia Meghan al “instinto de supervivencia despiadado” por el que se habría guiado desde su propia incorporación a la monarquía.

“Ella prefiere mantener la cabeza gacha porque la perspectiva de ser reina es un premio demasiado importante. Se comporta siguiendo el ejemplo de la propia monarca y ahora habla incluso como ella”, señala el artículo.