Brasil reduce muertes y contagios en medio de polémica por datos omitidos

Los reportes se limitan ahora al balance diario por regiones y estados, pero sin considerar los datos acumulados
Brasil reduce muertes y contagios en medio de polémica por datos omitidos
Personas esperan para tomar un autobús de transporte público en Sao Paulo.
Foto: Sebastião Moreira / EFE

Brasil redujo este sábado el número diario de muertes y de casos confirmados del nuevo coronavirus en medio de una polémica generada por la metodología de divulgación de datos oficiales adoptada desde el viernes y que dejó de consolidar los óbitos y los fallecimientos por COVID-19.

Según el boletín divulgado este sábado por su Ministerio de Salud, que ya no incluye datos consolidados del acumulado de muertes, de casos confirmados y recuperados, de contagios en análisis, de óbitos en investigación y de las curvas de tendencias, en las últimas 24 horas hubo en Brasil 904 decesos y 27.075 nuevos infectados.

Sumadas las cifras a las que oficialmente han sido divulgadas desde el primer caso registrado en el país, el 26 de febrero en Sao Paulo, el gigante suramericano totaliza 672.846 contagios y 35.930 muertes.

El estado de Sao Paulo, con 46 millones de habitantes, se mantiene como epicentro de la pandemia en Brasil con más de 140.000 casos confirmados y 9.000 muertes, seguido por Río de Janeiro, con más de 6.600 defunciones y 64.500 contagios.

El número de recuperados entre el viernes y el sábado fue de 10.209 pacientes, para un total de 277.149 al sumarlos con los de informes anteriores.

El jueves Brasil había registrado un récord diario de muertes, con 1.473 óbitos, tras las dos jornadas precedentes también con marca diaria, de 1.262 fallecimientos el martes y 1.349 el miércoles.

A partir del viernes, el Gobierno retrasó en tres horas la divulgación de los datos, que ahora hace públicos a las 22.00 horas, con el argumento de evitar así “subnotificaciones” e “inconsistencias” del reporte diario de los 27 estados brasileños.

No obstante, la modificación y la falta de datos consolidados levantó voces de protestas entre la clase política, la Corte Suprema y las asociaciones de prensa, que acusan al Gobierno del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro de querer dificultar el acceso a la información.

El retraso y la omisión de datos fue asociada a la intención del Gobierno de evitar que la información saliese en el telenoticiero nocturno de la red Globo, la más poderosa del país, y en los matutinos, que cierran habitualmente sus ediciones impresas antes de las 22.00 horas.

El sitio en internet del Ministerio de Salud destinado para la divulgación de los datos estuvo inaccesible casi 24 horas y la interrupción hizo que el observatorio de la universidad estadounidense Johns Hopkins, referencia global sobre los datos de la COVID-19, dejara a Brasil temporalmente fuera de su estadística.

En el ránking de esa universidad, Brasil aparece como el segundo país con mayor número de casos confirmados, detrás de Estados Unidos, y el tercero en cantidad de muertes, después del gigante norteamericano y el Reino Unido.

Cuando la plataforma del Ministerio de Salud brasileño volvió a operar, el nuevo formato ya no tenía los datos completos y tampoco permitía descargar los archivos con más detalles por regiones, estados y ciudades, como se podía hacer antes.

Los reportes se limitan ahora al balance diario por regiones y estados, pero sin consolidar los datos acumulados.