Cae un mito: El té de anís “para los cólicos” puede ocasionar efectos neurológicos graves a bebés

FDA advierte su relación con hiperexcitabilidad nerviosa y crisis epilépticas
Cae un mito: El té de anís “para los cólicos” puede ocasionar efectos neurológicos graves a bebés
Foto: Ben Kerckx / Pixabay

El anís estrellado en usado frecuentemente en infusión como remedio natural calmante para los cólicos y tranquilizante de los bebés. Esta bebida puede causarles serios efectos secundarios como crisis epilépticas advierte la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Pese a las creencias populares y su agradable sabor, no se debe confiar en la seguridad del uso de anís estrellado en bebés y suministrar de manera incontrolada, conlleva un riesgo para la salud.

La FDA recomienda no dar a los lactantes “té” preparado a partir de anís estrellado ya que este té se ha relacionado con enfermedades que afectan a los bebés, desde efectos neurológicos graves, como crisis epilépticas, hasta vómitos, temblores y movimientos oculares rápidos.

Se han reportado diversos casos de bebés (1,2, 3) que han requerido atención hospitalaria presentando cuadros de hiperexcitabilidad nerviosa y convulsiones luego del consumo de bebida de anís estrellado. Las dosis varían desde una estrella a seis estrellas de anís hervidas en agua, administradas a los bebés entre una y cuatro veces al día.

Anís estrellado es neurotóxico

Por su alto contenido en los aceites esenciales, anetol y estragol, el anís estrellado es neurotóxico; también puede originar hepatotoxicidad, incluyendo insuficiencia hepática, dermatitis de contacto e hipersensibilidad, señala la Revista Chilena de Pediatría.

Bebés más sensibles

La toxicidad en bebés es más frecuente, ya que sus procesos metabólicos y de eliminación están disminuidos.

Dosis tóxicas

Se ha observado toxicidad con dosis diarias sobre 3 g de anís, 1 estrella en 200 ml de agua o 0,3 g de aceite esencial.

No solo se informa hiperexcitabilidad nerviosa y convulsiones, también puede haber depresión del sistema nervioso central, coma y depresión respiratoria.