Defensores aseguran que aplicación del Programa de Alivio para la Renta fue “terrible”

El corto plazo, los confusos requisitos y las barreras tecnológicas y lingüísticas conspiraron para que más inquilinos puedan aplicar para la ayuda estatal de $100 millones

El Programa de Alivio para la Renta también fue criticado porque excluyó a los inquilinos indocumentados.
El Programa de Alivio para la Renta también fue criticado porque excluyó a los inquilinos indocumentados.
Foto: AFP / Getty Images

El periodo para que los inquilinos afectados por la pandemia de COVID-19 apliquen para el fondo de ayuda estatal de $100 millones expiró este jueves, pero se teme que el alivio no haya tenido el alcance que se esperaba, según una coalición de defensores de la vivienda y organizaciones comunitarias.

La crítica se centró en la implementación del fondo del Programa de Alivio para la Renta (RRP), por cuanto, sólo se dio un plazo de dos semanas para llenar las solicitudes, pese al reclamo de amplios sectores que estuvieron pidiendo una extensión hasta la víspera.

El panorama para las familias pobres que aspiraban beneficiarse con el programa luce aún más sombrío por cuanto los beneficios federales de desempleo -los que tuvieron la suerte de recibirlos- expiraran también este viernes y el 5 de agosto finaliza una suspensión ordenada por la corte de desalojos, lo que, según los abogados de vivienda, puede resultar en hasta 50,000 desalojos en toda la ciudad.

Desde que fue anunciado el RRP que se estableció para ayudar a reducir la carga de la renta para los hogares de bajos ingresos durante la crisis del coronavirus, los defensores observaron que el corto tiempo, los requisitos para aplicar, las barreras tecnológicas y lingüísticas iban a tornar inaccesible la ayuda de alquiler para quienes más la necesitan.

El RRP, financiado con fondos federales y administrado por la División de Viviendas y Renovación de Comunidades (DHCR) del Estado de Nueva York, proyectó un subsidio de hasta cuatro meses a los propietarios y proveedores de vivienda, siempre que sus inquilinos cumplan con una lista de requisitos que incluye que debían generar menos del 80% del ingreso medio del área, probar que estaban pagando más del 30% de su ingreso bruto antes del 1 de marzo y demostrar que han perdido ingresos entre el 1 de abril y el 31 de julio.

Los defensores de la vivienda y organizaciones comunitarias sostienen que, después de más de 25,000 muertes confirmadas de COVID-19, más de 2 millones de neoyorquinos sin trabajo que reciben beneficios de desempleo, y con cuatro meses y medio padeciendo la crisis del coronavirus, el programa de asistencia para los inquilinos implementado por el gobernador Andrew Cuomo, es “cruel” y “terrible”.

“Este proyecto de ley establece un precedente escandalosamente malo desde una perspectiva de política pública. Ese no es ningún tipo programa de alivio de alquiler que se pueda respaldar”, dijo Cea Weaver, coordinadora de campaña de la Coalición de Justicia de Vivienda para Todos.

Esteban Girón, miembro del Sindicato de Inquilinos de Crown Heights, calificó el proyecto de ley como “insensible”.

“Para mí, esta legislación era una forma para que los funcionarios electos pudieran volver a casa antes de las primarias y decir que hicieron algo con respecto al alquiler”, dijo Girón, quien se enfermó de coronavirus a mediados de marzo y aún tiene problemas para respirar.

Las solicitudes para el RRP se abrieron el 14 de julio. Este fue el gran problema. “Sin previo aviso, dos semanas no son tiempo suficiente para que las familias preparen documentos y presenten una solicitud”, escribieron los defensores en una carta enviada a la Administración Cuomo, en la que solicitaron extender el plazo para. Hasta el martes, apenas 57,000 solicitantes habían aplicado para recibir la ayuda.

“El Programa de Alivio para la Renta falla aún más a los inquilinos indocumentados excluyéndolos por completo, como también descarta a los inquilinos que reciben beneficios de desempleo en este momento al no tener en cuenta los ingresos artificialmente altos que los inquilinos reportarán debido a la Ley Federal CARES que vence este 1 de agosto”, destacó la carta de los defensores.

El Concejo intenta frenar desalojos

Como una alternativa de última instancia, este miércoles, el presidente del Concejo Municipal Corey Johnson, y el presidente del Comité de Vivienda Robert Cornegy, anunciaron una asignación de más de $12 millones para ayudar a mantener a los neoyorquinos en sus hogares.

El fondo estará incluido en el presupuesto del Año Fiscal 2021 para apoyar varias iniciativas de vivienda, incluidos los programas de defensa de inquilinos y prevención de desalojos en el curso de la pandemia de COVID-19 y sus consecuencias.

“Tuvimos una crisis de vivienda y asequibilidad antes del golpe de COVID-19. No podemos permitir que esta pandemia haga que una situación horrible sea catastrófica. Trabajamos juntos para aplanar la curva, ahora trabajemos juntos para evitar desalojos innecesarios. Necesitamos estabilizar nuestros vecindarios y seguir luchando para asegurar que la ciudad de Nueva York sea asequible para todos”, dijo Johnson.

La iniciativa del Concejo propone programas para brindar servicios contra el desalojo para inquilinos y ayudan a mitigar las ejecuciones hipotecarias para propietarios de viviendas.

“Más asequibilidad y más seguridad de la vivienda son piedras de toque de una política de vivienda que sirve a todos los neoyorquinos”, dijo el concejal Cornegy.

Entre tanto, el Centro Furman dijo que mientras 1,2 millones de hogares de inquilinos han experimentado una pérdida de ingresos significativa, el fondo de ayuda de $ 12 millones para inquilinos y propietarios de viviendas anunciado por el Concejo será como una gota en un cubo de agua.