Las otras terribles enfermedades que se extienden por el mundo a causa de la crisis por el coronavirus

El mundo científico se concentra en el COVID-19, pero existen otras amenazas

Personal médico atiende a un enfermo de COVID-19 en un hospital de California.
Personal médico atiende a un enfermo de COVID-19 en un hospital de California.
Foto: Getty Images

Hoy, la atención del mundo y los esfuerzos médicos se concentran en un solo padecimiento: el COVID-19, pero hay otras terribles enfermedades que se extienden por el mundo a causa de la crisis por el coronavirus, ya sea por diagnósticos erróneos, interrupción de tratamientos o desabasto de medicamentos.

Por ejemplo, la tuberculosis que comienza con una fiebre leve, malestar general, tos dolorosa y falta de aire, fácilmente podría confundirse con la infección por SARS-CoV-2 y provocar un tratamiento erróneo. Otras enfermedades en las que la comunidad médica ha advertido un descenso en los diagnósticos, así como interrupciones en servicios médicos, son el VIH y la malaria.

Un reporte del New York Times recogió diversos testimonios médicos sobre la crisis que el nuevo coronavirus ha causado en la atención médica global. “COVID-19 corre el riesgo de descarrilar todos nuestros esfuerzos y llevarnos de regreso a donde estábamos hace 20 años“, le dijo el doctor Pedro L. Alonso, director del programa mundial contra la malaria de la Organización Mundial de la Salud, a la publicación.

Según el NYT, cerca del 80 por ciento de los programas de tuberculosis, VIH y malaria en el mundo han experimentado interrupciones en los servicios, como problemas para acceder a pruebas de diagnóstico y medicamentos.

Tuberculosis

La tuberculosis es causada por una bacteria que afecta principalmente los pulmones y que se extiende por el aire al hablar, estornudar o toser. Se trata de la enfermedad infecciosa que causa mayor número de muertes en el mundo, alrededor de 1.5 millones al año.

De acuerdo con el NYT, los diagnósticos de esta enfermedad se han reducido hasta en un 75 por ciento, lo que es un peligro no sólo para quienes la padecen sino para las personas alrededor: cuanto más tiempo tarda en diagnosticarse un enfermo, más tarde comienza el tratamiento, mayor es su riesgo de sufrir las consecuencias más graves del padecimiento y es más probable que haya contagiado a otras personas.

Además, los cierres de fronteras y los confinamientos han interrumpido el suministro de pruebas y medicamentos por lo que, se calcula, podrían registrarse más de seis millones de casos y más de un millón de muertes adicionales por tuberculosis.

VIH

Uno de los principales problemas que plantea la pandemia para los pacientes de VIH es el suministro de medicamentos, pues no sólo la industria farmacéutica está concentrada en combatir al coronavirus, sino que algunos enfermos deben viajar para recoger sus medicamentos en hospitales lejanos, circunstancia difícil ante los cierres y el temor a contraer COVID-19.

Según la OMS, interrumpir seis meses la terapia antirretroviral puede causar más de 500,000 muertes adicionales por enfermedades relacionadas con el VIH.

Malaria

África occidental concentra el 90 por ciento de las muertes por malaria en el mundo, y la temporada ya comenzó. La enfermedad es propagada por mosquitos y algunos síntomas son dolores musculares, fiebre, vómitos, diarrea e ictericia.

Según la publicación, los bloqueos y confinamientos han reducido las acciones de prevención, las distribución de mosquiteros tratados con insecticidas y los tratamientos con pesticidas. La OMS calcula que las muertes por malaria podrían superar las 770,000 anuales cuando el número de hoy es prácticamente la mitad.

El NYT señala que la interrupción en el suministro de medicamentos es uno de los factores más preocupantes en esta bola de nieve, pero también el hecho de que la industria farmacéutica concentre sus esfuerzos en el coronavirus, que en este momento es más redituable que atender otras enfermedades.

Un ejemplo citado por la publicación es que mientras una prueba de coronavirus cuesta unos $10 dólares, una de malaria cuesta 18 centavos, por lo que algunas compañías que fabrican pruebas de diagnóstico se han concentrado en producir pruebas de COVID-19 antes que cualquier otra.

“Varios expertos en salud pública, algunos cercanos a las lágrimas, advirtieron que si las tendencias actuales continúan, es probable que el coronavirus retrase años, quizás décadas, de un progreso minucioso contra la tuberculosis, el VIH y la malaria“, señala el New York Times.