El Alcalde autoriza el servicio de los restaurantes en las calles de NYC de forma permanente

Los restaurantes podrán usar calentadores portátiles y carpas y así continuar recibiendo a clientes en las afueras de sus locales durante todo el año

El Alcalde autoriza el servicio de los restaurantes en las calles de NYC de forma permanente
Se estima que el programa ha permitido mantener 90,000 empleos./Archivo
Foto: Jeenah Moon / Getty Images

El programa de Open Restaurants que comenzó en junio junto con el Open Streets no se cancelará a finales de octubre como estaba previsto sino que se extiende de forma permanente. Así lo anunció este viernes el alcalde Bill de Blasio, quien ha estudiado la petición de representantes públicos y empresarios que abogaban por mantener el servicio de comidas en calles cerradas para el tráfico y aceras.

Con esta decisión se dan más posibilidades de mantener a flote unos negocios que han sido severamente perjudicados por la pandemia del coronavirus, que inicialmente solo permitía el negocio de entregas de comidas. Estos servicios se expandieron cuando se abrieron calles y aceras para ellos.

El 30 de septiembre podrán abrir el interior de sus locales pero solo a un 25% de capacidad. Los bares aún no tienen permiso para ello.

Se mantendrán cerradas al tráfico 85 calles en toda la ciudad durante algunos días y se permitirá que los restaurantes utilicen carpas y calentadores portátiles eléctricos, propano y gas natural en distintas áreas de su servicio exterior.

Desde la NYC Hospitality Alliance, la organización de este sector, se advierte a los empresarios que no hagan, de momento, inversiones en acomodar estos calentadores o lo que necesiten para la temporada fría. El motivo es que se está pendiente de las directrices que llegarán por parte del Departamento de Edificios de la Ciudad y el Departamento de Bomberos (FDNY) para poder hacerlo conforme a la regulación.

Esta organización celebraba este viernes lo que considera “buenas noticias para nuestra industria”. Su director ejecutivo, Andrew Rigie, considera que el servicio de comidas en el exterior “ha cambiado el paisaje de la ciudad para mejorarlo y ha sido una ayuda crítica para miles de pequeños negocios y los trabajos que crean durante la pandemia de la COVID-19“.

Se estima que el programa de Open Restaurants en el que participan más de 10,300 establecimientos ha permitido que se salven 90,000 empleos en la ciudad. El Alcalde ya había anunciado que el año que viene se mantendría pero ahora ya va a ser meramente una continuación del iniciado en 2020.

La continuación sin fecha de cierre de este programa llega en un momento en el que la Alcaldía está poniendo en marcha una agenda para la recuperación a largo plazo en un momento crítico debido a la llegada del frío. Otra cuestión crítica es que por ahora sigue sin aprobarse la concesión de fondos federales a estados y localidades que como Nueva York sufren fuertes déficit presupuestarios y tienen limitados recursos para paliar los efectos de la COVID-19.

Randy Peers, presidente de la Cámara de Comercio de Brooklyn, daba la bienvenida a la continuación de un programa que considera “un éxito monumental”. “No solo da un soplo de vida a nuestros restaurantes sino que además aumenta la vitalidad de nuestros vecindarios en el futuro”.