Trump se burla de Obama, pero no supera que haya tenido más gente en su inauguración presidencial

El republicano se refiere al expresidente con un terrible apodo

Trump se burla de Obama, pero no supera que haya tenido más gente en su inauguración presidencial
Donald Trump y Barack Obama.
Foto: Chip Somodevilla/Getty Images

Ya se ha demostrado en varias ocasiones con fotografías y videos que la inauguración presidencial de Barack Obama estuvo mucho más concurrida que con el presidente Donald Trump, pero el republicano parece que no lo ha superado y sigue negando ese hecho.

El presidente Trump volvió a referirse a ello en su mitin al tiempo que se burló de él por ayudar a promover el voto a favor del exvicepresidente Joe Biden.

“¿Sabes que Obama ahora está haciendo campaña?… ¡Oh, aquí vamos!”, expresó el republicano en su mitin Gastonia, Carolina del Norte, donde recordó que el demócrata se había negado a apoyar a Biden. “Se negó a apoyar a Biden”.

Incluso lo llamó “Barack Hussein Obama”, como acostumbra poner apodos a sus adversarios políticos.

Señaló que Obama lideró varios eventos a favor de Hillary Clinton durante la campaña de 2016, pero al final él ganó la competencia electoral.

“No hubo nadie que haya hecho una campaña más fuerte por la Deshonesta Hillary Clinton que Obama”, dijo Trump. “El estaba en todos lados… El único más infeliz que la Deshonesta Hillary esa noche fue Barack Hussein Obama”.

Sin embargo quedó claro que el presidente Trump no logra superar que Obama haya tenido más asistentes a su inauguración presidencial, ya que volvió a intentar “desmentir” que no fue así, cuando decenas de fotografías y videos muestran la realidad.

El republicano incluso afirma que la foto que mostraba a menos personas en la suya fue tomada después de que terminó de hablar, lo cual no fue cierto, ya que tomaron las imágenes en tiempo real.

“Dije, creo que la palabra que usamos fue audiencia que incluía todas las cosas nuevas, ya sabes, todas las cosas diferentes… Creo que tuvimos la audiencia más grande en cualquier parte del mundo”, insistió. “Sacaron las fotos unas cinco o seis horas… Cuando estaba hablando, estaba lleno”.