Aguas residuales en EEUU están cargadas de coronavirus

El análisis de desechos en varias ciudades señala un incremento de las infecciones

Aguas residuales en EEUU están cargadas de coronavirus
Los inodoros tienen mucha información sobre el COVID-19.
Foto: Unsplash

Biobot Analytics es una compañía especializada en el análisis de las aguas de desecho en diferentes ciudades de Estados Unidos, y lo que han encontrado no es nada alentador: las aguas residuales en EEUU están cargadas de coronavirus, en consecuencia con el repunte de la enfermedad que vivimos desde hace varias semanas.

Tempe, en Arizona, Boston en Massachusetts y Reno, en Nevada, son algunas de las ciudades en las que Biobot monitorea la cantidad de virus desechado en las aguas negras, y sus hallazgos pueden servir como indicador de que el patógeno está circulando profusamente por el país.

El análisis de las aguas residuales muestra que “la gente comienza a esparcir el virus bastante rápido después de infectarse y antes de que comiencen a mostrar síntomas” y acudir a los hospitales, le dijo a CNN Mariana Matus, directora ejecutiva de Biobot Analytics, y citó el ejemplo de Boston, donde actualmente se encontraron altas cargas del virus, comparables a las cantidades halladas entre abril y mayo, el momento más difícil de la pandemia.

De hecho, la Massachusetts Water Resources Authority recientemente publicó una gráfica que revela los datos recolectados por Biobot donde puede observarse el repunte de la carga de virus en las aguas residuales del estado.

aguas residuales
Una gráfica de la MWRA que muestra las concentraciones de coronavirus en las aguas residuales de Massachusetts. Fuente: MWRA

Aunque evidentemente estas muestras no pueden identificar a las personas infectadas, sí pueden indicar los niveles de circulación del virus en una ciudad, un vecindario e incluso en un edificio. Se sabe que el coronavirus está presente en las heces de las personas infectadas, con síntomas o sin ellos, pero en las muestras los científicos recuperan sólo una parte del material viral llamado ARN. Entre mayor sea la concentración de ARN encontrada en el sistema de aguas residuales, mayor será el número de personas enfermas.

La importancia de vigilar las aguas residuales ha ido en crecimiento, al punto que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC), en conjunto con el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y agencias del gobierno federal, iniciaron un Sistema Nacional de Vigilancia de Aguas Residuales (NWSS) en respuesta a la pandemia.

Los CDC explican que el análisis de aguas residuales ha sido un método exitoso para detectar tempranamente otra enfermedades, como la poliomielitis. “La detección de ARN del SARS-CoV-2 en las aguas residuales sirve como un indicador de COVID-19 que es independiente de los comportamientos de búsqueda de atención médica y del acceso a las pruebas clínicas”, explican en su sitio web.

Y aunque, aclaran, “no es posible predecir de manera confiable y precisa el número de personas infectadas en una comunidad basándose en pruebas de aguas residuales”, sí puede capturar datos de las infecciones sintomáticas y asintomáticas, así como proporcionar información sobre los cambios en la infección total por COVID-19.