Más de 200 días después de aprobada la ley CARES, IRS debe cheque de estímulo a unas 12 millones de personas

Un informe de ProPublica menciona varios de los factores que han provocado los retrasos

Más de 200 días después de aprobada la ley CARES, IRS debe cheque de estímulo a unas 12 millones de personas
Empleados del IRS trabajando en época de coronavirus.
Foto: ARIS OIKONOMOU / AFP / Getty Images

Más de 200 días después de que el Congreso de Estados Unidos le ordenara al Servicio de Rentas Internas (IRS) distribuir cheques de estímulo de $1,200 mínimos como parte de la ley CARES, unas 12 millones de personas no reciben los pagos.

Un reporte esta semana de ProPublica atribuye a programas de trabajo complejos, “pasos en falso”, problemas técnicos y decisiones del Departamento del Tesoro para cortar grandes grupos de personas al mismo tiempo, como los detonantes del retraso y el endeudamiento en pagos.

“Algo que debía ser una historia positiva, (el IRS) sigue recibiendo ojo morado, tras ojo morado”, describió Nina Olson, directora del Center for Taxpayer Rights que previamente laboró como asesora en la agencia.

“Y eso no se ve venir en parte porque el IRS está abrumado, pero además no hizo la planeación y el plan estratégico que debió haber hecho una vez estaba claro que la pandemia no iba a ser un ‘flu’ de 60 días”, agregó Olson.

En abril, el IRS anunció el lanzamiento de la herramienta “Non-filers” para que los estadounidenses de bajos recursos que no están obligados a declarar impuestos ingresen sus datos y puedan reclamar el pago.

Incluso, la agencia ha enviado cartas a unos 9 millones de destinatarios distribuidos en todos los estados para alertarlos a que usen la herramienta, ya que pueden ser acreedores del dinero.

El reporte del medio identifica específicamente a dos grupos como los más afectados por la falta de pagos. El primero son los que no recibieron el dinero automáticamente porque sus ingresos son tan bajos que no tienen que presentar datos contributivos; y éstos, o no aplicaron a la ayuda, o intentaron pero no completaron el proceso.

El segundo grupo son los excluidos intencionalmente por decisiones administrativas de las agencias o por lagunas en la ley como las parejas mixtas en las que uno de los cónyuges es indocumentado; y unos 2 millones de reos, a los que recientemente se les autorizó el pago mediante una decisión judicial.

Unos 9 millones corresponden al primer grupo; mientras que al segundo se suman unos 3 millones, de acuerdo con el reporte de ProPublica.

Casi de manera expedita, el IRS envío a mediados de abril, un mes después de la aprobación de la ley, unos 159 millones de pagos de impacto económico, la mayoría mediante depósito directo. Sin embargo, expertos en el tema contributivo consideran que la agencia no puso suficiente ahínco en resolver los problemas antes mencionados, y para orientar y ayudar a los que no recibían los pagos.

Ahora, ocho meses después de que se aprobara el estatuto, grupos que representan a personas de bajos ingresos como desamparados, prisioneros e inmigrantes tratan de integrar al sistema a la mayoría de beneficiarios antes de la fecha límite del 21 de noviembre que estableció el IRS.

Previamente, el plazo culminaba el 30 de septiembre.

Por ejemplo, la organización que atiende a personas sin hogar Angel Resource Connection habilitó computadoras en sus cuatro localidades para agilizar el trámite, y voluntarios se han sumado a la iniciativa, pero lo anterior no ha sido suficiente para procesar todas las solicitudes. El IRS ha tratado de enmendar la situación enviando tarjetas de débito para las que los recipientes no necesitan tener una cuenta bancaria.

En respuesta al reporte, el IRS dijo que está comprometido en enviar los pagos de impacto económico (EIP) a todas las personas elegibles, incluyendo la difícil labor de alcanzar a los individuos de comunidades a los que no se les requiere la presentación de impuestos.

“Factores que involucran tiempo y personal, recursos de IT y otros componentes que afectan nuestras decisiones, pero no hay duda que el IRS hizo todo lo posible para distribuir este programa en tiempo récord para ayudar a más de 160 millones de familias en necesidad”, indicaron desde la entidad.