¿El café ayuda o causa inflamación?

El efecto de la cafeína no es el mismo en cada persona. Si eres amante del café, descubre lo que dicen médicos expertos acerca de sus efectos sobre los niveles de inflamación

¿El café ayuda o causa inflamación?
El café es una bebida con poderosos antioxidantes que benefician la salud, sin embargo sus efectos pueden variar en cada persona.
Foto: Ready made / Pexels

Es bien sabido que nada bueno se relaciona con la inflamación. Se trata de una respuesta del sistema inmunológico a invasores extraños como lo son virus y bacterias, como respuesta a la infección y lesión, los glóbulos blancos producen sustancias que hacen que las células se dividan y crezcan para reconstruir el tejido para ayudar a reparar la lesión.

Hasta cierto punto la inflamación es un proceso natural del cuerpo y que pone a trabajar al sistema inmune, sin embargo cuando se vuelve una condición crónica se relaciona con importantes alteraciones de salud. Es por ello que la inflamación crónica, es conocida como el proceso inflamatorio que puede empezar aún cuando no exista una lesión, y sobre todo que no termina cuando debería terminar. Puede ser causada por infecciones que no desaparecen, reacciones inmunitarias anormales y por estados como la obesidad, a largo plazo la inflamación crónica puede causar daño al ADN, afecciones cardíacas, ciertos tipos de cáncer, deterioro cognitivo y problemas intestinales y digestivos persistentes.

Sin lugar a dudas una de las maneras más sencillas de controlar la inflamación es pensar bien antes de comer y beber, sobre todo es importante evitar aquellos alimentos que desatan los procesos inflamatorios y entre los que se destacan los alimentos procesados, ricos en azúcares, grasas saturadas, harinas refinadas, sodio y todo tipo de conservadores.

El café para muchos es la primera y más esencial bebida del día, debido a tal popularidad mucho se ha hablado sobre sus efectos positivos para la salud que en gran parte se relacionan con su alto contenido en antioxidantes. Sin embargo a pesar de sus grandes bondades, también ha surgido la creencia que señala que la cafeína puede aumentar los  niveles de inflamación del cuerpo. Lo cierto es que al igual que muchos de nuestros vicios favoritos, la cafeína es una sustancia que tiene sus pros y sus contras. 

Empecemos con la primer referencia: se cuenta con un estudio liberado por la Universidad de Stanford y que fue publicado en la revista Nature Medicine; en el cual se encontró que cuanta más cafeína consumían las personas mayores de 85 años, más protegidas estaban contra la inflamación crónica. Desafortunadamente no todo lo que brilla es oro y existe la otra cara de la moneda, ya que se cuenta con referencias que señalan que la cafeína también puede aumentar las catecolaminas, sustancias que actúan como neurotransmisores y que están involucradas en la respuesta del cuerpo ante el estrés y cuando sus altos niveles se prolongan, podrían provocar inflamación crónica. 

¿Entonces el café es útil contra la inflamación?

Podría sorprenderte pero diversos médicos y especialistas en inflamación coinciden en que la respuesta es mixta, es decir la cafeína puede causar inflamación en algunas personas y en otras es de gran ayuda para reducirla. Lo más importante es comprender cómo reacciona el cuerpo ante los efectos de la cafeína, la realidad es que es un tema completamente personal y que nos invita a pensar en los síntomas subyacentes que podemos presentar. Es decir en muchos casos ciertas personas suelen presentar ansiedad, una condición que hace que el corazón lata más rápido y este tipo de estrés prolongado en el corazón puede derivarse en inflamación crónica, que suele derivarse en enfermedades cardiovasculares.

Según declaraciones de Eudene Harry directora médica de Oasis Wellness and Rejuvenation Center en Orlando, la cafeína puede estimular las catecolaminas y en el caso concreto de las personas que son propensas a la ansiedad, palpitaciones y ritmos cardíacos irregulares, las catecolaminas estimulantes pueden hacer mucho más intensos los síntomas. A la vez señala que la mayoría de las personas que no padecen dichas condiciones, se cuenta con estudios que  comprueban que pueden sin problema tolerar un consumo moderado de cafeína. 

Otro aspecto a considerar complementario al análisis de síntomas, radica en analizar la rapidez con la que el cuerpo metaboliza el café. Will Cole, un destacado experto en medicina funcional y autor de The Inflammation Spectrum, declaró para el portal de Well + Good: las personas catalogadas como metabolizadores lentos [aspecto que está determinado por la genética], pueden experimentar una reacción inflamatoria o un aumento en la hormona del estrés, el cortisol. Lo cual puede simbolizar un problema en los casos de fatiga suprarrenal [estrés crónico severo] y otros problemas hormonales. A grandes rasgos esto quiere decir que algunas personas tienen un pico inicial en el cortisol de la cafeína y de manera normal con el tiempo suelen ganar tolerancia, mientras que otros simplemente no se adaptan a la cafeína.

Sobre las fuentes de cafeína:

Si bien químicamente hablando la cafeína actúa de la misma manera, independientemente de cómo se consuma (puede ser a través de café, refrescos, té y otras bebidas comerciales), cada fuente puede presentar de manera particular pros y contras ocultos. Es por ello que según sea la calidad de la fuente de cafeína, se podrá perpetuar aún más la inflamación o aliviarla. Un claro ejemplo es el caso del té verde que contiene poderosas catequinas, que se relacionan con grandes beneficios para reducir la inflamación; mientras que los refrescos se caracterizan por su contenido en azúcares agregados como es el caso del jarabe de maíz de alta fructosa y que se relacionan directamente con un aumento significativo en la inflamación. 

En el caso concreto del café se ha comprobado que es una buena fuente de cafeína, de la cual se han demostrado sus beneficios para la salud, teniendo en cuenta un consumo regular y moderado. Un artículo publicado en BMJ en el cual se analiza la información de diversos estudios relacionados a los efectos de la cafeína, vincula el consumo regular de café con una menor incidencia de cánceres y afecciones neurológicas, metabólicas y hepáticas, todas son manifestaciones de inflamación crónica.

Por último y no menos importante los médicos especialistas enfatizan sobre la importancia, de elegir café de calidad de preferencia orgánico, ya que son las variantes libres de pesticidas y que se relacionan directamente con alteraciones en la salud y sobre todo un aumento en los niveles de inflamación.