¿Podrá Trump formar un partido político que compita con demócratas y republicanos?

El futuro del magnate invita repensar el mapa político de Estados Unidos

¿Podrá Trump formar un partido político que compita con demócratas y republicanos?
Trump tiene un alto respaldo entre votantes conservadores.
Foto: Drew Angerer / Getty Images

El presidente Donald Trump sigue sin reconocer la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales por lo que la expectativa sobre su futuro crece con el paso de los días.

El mandatario y sus asesores se han dedicado a denunciar sin fundamentos presuntos fraudes electorales en lo que parece una estrategia para ganar tiempo. Por un lado, los republicanos quieren mantener a Trump a su lado debido a que luchan por conservar la mayoría en el Senado por lo que deben ganar dos elecciones especiales en Georgia el próximo 5 de enero.

En tanto, Trump ha intensificado las solicitudes de donaciones para  “defender las elecciones”, pero este dinero sería destinado a un proyecto a largo plazo bajo la campaña “Salvar a Estados Unidos”. De acuerdo con reportes del New York Times y Politico, el dinero recaudado iría a una potencial campaña de Trump en 2024 o para financiar otros candidatos alineados con su “ideario”.

¿Un nuevo partido en el horizonte?

Otra duda que surge con el futuro de Trump es su permanencia en el partido republicano. La dependencia en la efervescencia del magnate por parte de la organización política conservadora invita a pensar que Trump podría labrar su propio camino en la política, lo que dejaría a los republicanos en una completa crisis de identidad.

Esa estrategia ha funcionado a líderes populistas en otros países, especialmente en América Latina, pero en Estados Unidos sería una novedad que un expresidente de la era contemporánea fundara su propio partido.

Por el momento no hay signos de un divorcio en Trump y el partido republicano. El partido demócrata tiene sus propias divisiones, pero por el momento no hay una ruptura total entre progresistas y liberales de centro. Por tal motivo es que los conservadores no pueden permitirse ir a elecciones con dos bandos diferentes. De hacerlo se  se quitarían votos entre ellos y dejarían el camino libre a sus rivales históricos.