¿Por qué Trump concedería la derrota en las elecciones después del 5 de enero?

Compran tiempo para no quedarse sin nada

¿Por qué Trump concedería la derrota en las elecciones después del 5 de enero?
El presidente Trump insiste en sus teorías conspiratorias.
Foto: MANDEL NGAN / AFP / Getty Images

El presidente Donald Trump y otros funcionarios electos del partido republicano se resisten a reconocer el triunfo de Joe Biden en las elecciones presidenciales con el fin de planear su estrategia para mantener el control del Senado.

Es lo que concluye un reporte del New York Times sobre el tiempo que se ha tomado Trump para conceder la victoria Biden.

Las denuncias de fraude electoral del presidente carecen de fundamento, pero servirían para mantener vivo al electorado republicano en Georgia, donde las dos elecciones por el Senado pasaron a una segunda vuelta, que será llevada a cabo el 5 de enero.

“Necesitamos a sus votantes”, dijo el miércoles a los periodistas el senador John Thune (South Dakota). “En este momento está tratando de pasar por las etapas finales de su elección y determinar el resultado allí. Pero cuando todo esté dicho y hecho, sea como sea, queremos que ayude en Georgia”.

En este momento los republicanos tiene el control con 50 asientos por 48 de los demócratas. Si estos últimos logran vencer el 5 de enero las cosas quedarían igual por lo que los desempates en la votación de las legislaciones quedarían en manos de la persona que ocupe la vicepresidencia, que  por los resultados de las elecciones sería Kamala Harris. Los republicanos quieren evitar ese escenario a toda costa,.

En las elecciones del 3 de noviembre, los republicanos David Perdue y Kelly Loeffle aparecieron arriba de los demócratas Jon Ossoff  y Raphael Warnock, pero ninguno llegó al 50% de los votos. La ley del estado obliga a hacer una segunda vuelta.

Los demócratas han empezado a recoger dinero para impulsar las campañas de Ossoff  y Warnock. La victoria de Biden les ayuda ya que el electorado conoce la importancia de tener el senado a favor.

De esta manera Georgia se convierte en el campo de batalla de la política estadounidense,