Lo que sucede en el cuerpo al comer pollo a diario

El pollo es una de las proteínas más consumidas en el mundo, es accesible, nutritivo, delicioso e ideal para perder peso. Sin embargo ¿Es saludable comerlo todos los días?

Lo que sucede en el cuerpo al comer pollo a diario
El pollo es rico en proteínas, aminoácidos esenciales, vitaminas y minerales. A la vez es de lo más digerible y un buen aliado del sistema inmune.
Foto: Shutterstock

El pollo es considerado la fuente de proteína más popular en Estados Unidos y por lo tanto una de las variantes más consumidas. La realidad es que comer pollo es demasiado fácil, es accesible, delicioso y de gran versatilidad, se presta para crear todo tipo de combinaciones y es muy sencillo sentirnos bien de integrarlo en la dieta.

Por numerosas razones el pollo es un tesoro nutricional, en principio por su extraordinario aporte en proteínas de alto valor biológico, su bajo aporte en grasas y su alto contenido en vitaminas y minerales. El pollo también es considerado un alimento de muy fácil digestión, cae muy bien comerlo y es uno de los alimentos más recomendados para perder peso. Durante la década de 1980, numerosos estudios y médicos advirtieron sobre los efectos del excesivo consumo de grasas saturadas relacionadas con la carne roja y como consecuencia de manera natural el pollo empezó a brillar como una de las mejores alternativas de proteínas magras para proteger la salud.

Lo cierto es que aunque el pollo se la posicionado como la principal fuente de proteínas, como parte de las recientes tendencias de salud, bienestar y nutrición también ha sido sujeto a todo tipo de creencias en torno a su consumo. Si sueles consumirlo habitualmente, te invitamos a seguir leyendo.

Lo que sucede en el cuerpo al comer pollo diario:

1. Posible pérdida de peso

Una de las grandes cualidades del pollo y que se relacionan directamente con la pérdida de peso, es su alto contenido en proteínas de alto valor biológico, las cuales tienen la peculiaridad de tardar más tiempo en ser digeridas por el organismo que los carbohidratos. De tal manera que integrar una porción de pollo en alguna de las comidas principales del día, es un gran hábito que hace que el estómago se sienta satisfecho el tiempo y de hecho es una razón suficiente para evitar los antojos de carbohidratos o el exceso de calorías.Por otra parte se cuenta con estudios que avalan sus poder saciante, tal es el caso de este trabajo de investigación publicado en la revista Appetite y en el cual los investigadores encontraron que el pollo, resulta tan eficaz como la carne de res y el cerdo para desencadenar la liberación de hormonas intestinales e insulina, las cuales influyen directamente en la saciedad. Es por ello que la recomendación de muchos nutriólogos es comer carne de pollo todos los días, como una gran alternativa para evitar el consumo de alimentos más densos en calorías, como carnes más grasas y alimentos procesados, a la vez es un hábito alimenticio que se relaciona con una menor ingesta de carbohidratos sin fibra y que ayuda a aumentar la quema de calorías y perder más kilos. 

2. Posible aumento de peso

Probablemente te sorprenda leer esto ya que el pollo, es uno de los alimentos más fundamentales y recomendados en las populares dietas bajas en carbohidratos y altas en proteínas para perder peso. Sin embargo es importante mencionar que todo se trata de el equilibrio y cualquier comida que consumamos en exceso no será saludable. Se ha comprobado que comer mucho pollo (todos los días y en diferentes comidas) se relaciona con un posible aumento de peso, lo que es importante señalar es que no se trata específicamente del pollo: si consumimos mucha proteína de cualquier tipo, el cuerpo almacena lo que no puede quemar en forma de grasa. Así lo confirma un estudio del año 2015 publicado por Clinical Nutrition, en el cual se encontró que las personas cuyas dietas se componían de más del 20% de proteína (especialmente la proteína animal), presentaban una probabilidad significativamente mayor de ganar más del 10% de su peso corporal en comparación con las personas cuyas dietas tenían menos del 15% de proteína. Es importante entender que las proteínas son un macronutriente esencial en la alimentación y el buen funcionamiento del organismo humano, también son clave en la pérdida de peso, pero siguen teniendo un buen aporte calórico; que va sumando a lo largo del día. 

3. Más músculo

Entre las propiedades más famosas del consumo de proteínas se encuentra su estrecha relación con la masa muscular, y la razón es simple las proteínas son el bloque de construcción de los músculos. De tal manera que si incluimos una porción de pollo en el almuerzo o la cena, estaremos proporcionando las materias primas que el cuerpo necesita para construir músculos más fuertes. De manera especial llama la atención el consumo de pollo, ya que es rico en una proteína completa rica en leucina y que se trata de un aminoácido que desempeña un papel importante en la síntesis de proteínas musculares, según un estudio publicado en The Journal of Nutrition.

Con base en lo anterior numerosos atletas, deportistas de alto rendimiento y personas enfocadas en perder peso, se han preguntado ¿Cuánta proteína de pollo es necesaria para aumentar la masa muscular? Un estudio de 2018 en el British Journal of Sports Medicine, se basó en analizar otros 49 estudios disponibles y determinó que la cantidad ideal de proteína por día para ganar músculo es de 1,6 gramos por kg de masa corporal.

4. Es probable que consumas más grasa

Es bien sabido que la carne de pollo, aporta menores niveles de grasas saturadas sobre todo en comparación con las variantes de carnes rojas. Sin embargo el pollo no está exento, por lo que comer altas cantidades puede hacer que estemos consumiendo más grasa de la adecuada. En este punto es importante enfatizar sobre la importancia de elegir variantes de pollo orgánico, ya que la cantidad de grasa en los pollos criados en granjas industriales y modificados genéticamente ha aumentado de cinco a diez veces más.  Para que lo consideres: una porción de cuatro onzas de pollo contiene 17 gramos de grasa total, de los cuales 5 gramos son de grasas saturadas.

5. Puede aumentar la ingesta de sodio

Un alto consumo de sodio se relaciona con diversas afecciones que ponen el riesgo la salud cardiovascular, como es el caso de la hipertensión. Es demasiado relevante poner atención en las preparaciones con las cuales acostumbramos consumir el pollo, de tal manera que resultará indispensable evitar aquellas presentaciones de comida rápida o congelada, ya que suelen estar adicionados con mucho más sodio del que debemos de consumir. Según normas establecidas por la Asociación Estadounidense del Corazón, el máximo permitido es de 1500 mg de sodio al día y de hecho es considerada una de las medidas más importantes para mantener a raya la presión arterial.