Otra razón más para aprobar plan con cheques de estímulo: 13.3 millones dejarán de recibir desempleo en diciembre

El Congreso de EE.UU. no da señales serias de que aprobará nuevas ayudas, mientras los estadounidenses viven lo peor de la crisis económica desatada por la COVID-19

Otra razón más para aprobar plan con cheques de estímulo: 13.3 millones dejarán de recibir desempleo en diciembre
La expiración de los beneficios por desempleo en diciembre representan otro golpe al bolsillo de los estadounidenses.
Foto: Tumisu / Pixabay

Estados Unidos lleva casi un año batallando contra el coronavirus y a poco para Thanksgiving la cifra de casos se mantiene en alza.

EE.UU. alcanzó ayer los 11,895,876 casos confirmados de coronavirus y 254,297 fallecidos por la enfermedad, según el conteo independiente de Universidad Johns Hopkins.

Este balance supone 197,215 nuevos contagios, y 1,878 muertes adicionales con respecto al jueves.

Ese día, el país marcó un récord de nuevos contagios, con 200,146 casos más que el miércoles y también la cifra más alta de muertes en 24 horas (2,239) desde inicios de la pandemia en mayo.

En resumen, EE.UU. se ubica como la nación con más casos y muertes en el mundo de cara a las festividades de fin de año que podrían agravar el panorama.

En vista de la emergencia extendida, varios estados como California han impuesto nuevas medidas de restricción. En dicha demarcación, se impuso a partir de este fin de semana, un toque de queda entre 10 p.m. y 5 a.m. que aplica a unos 41 condados.

La orden emitida por el Departamento de Salud Pública de California prohíbe la mayoría de las actividades no esenciales fuera del hogar en los condados del nivel púrpura, el más estricto en términos del plan de reapertura en el estado.

Otros estados como Nuevo México ya prohibieron los servicios en persona de negocios no esenciales, mientras que Maryland ordenó a los restaurantes reducir la capacidad al interior de los restaurantes en un 50 %. En el caso de Nueva Jersey, el gobernador Phil Murphy anunció que, a partir de la próxima semana, las reuniones en espacios cerrados no podrán exceder la cantidad de 10 personas, mientras que los encuentros al exterior no deben superar las 150 personas.

Una recuperación que no se concreta

La crisis de salud generalizada a su vez complica el escenario económico laboral que volvió a mostrar esta semana signos de recaída.

La semana pasada más de 742,000 trabajadores solicitaron el seguro por desempleo por primera vez, 31,000 más que la semana previa que ya había registrado alzas.

A lo anterior se suman las 320,240 personas que han solicitado cobertura especial por la COVID-19 bajo CARES Act como contratistas independientes y freelancers.

Los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de octubre revelan que unos 3.6 millones de estadounidenses han estado desempleados por más de 27 semanas o seis meses. Los números apuntan a que 1 de cada tres estadounidenses actualmente sin empleo lo han estado desde el inicio de la pandemia en la primavera.

La importancia de un nuevo plan de estímulo con cheques

Si hay algo que está claro es que la recuperación económica está lejos de concretarse, y que un nuevo plan de rescate con cheques de estímulo representaría un alivio necesario para los millones de estadounidenses que batallan a diario para llegar a fin de mes y cumplir con obligaciones como el pago de la renta. Expertos han planteado que los pagos directos como los realizados bajo CARES Act son la vía más rápida y práctica para distribuir fondos a los ciudadanos.

Sin embargo, la batalla política ha rebasado al sentido común y a los datos científicos en la discusión sobre una segunda ronda de pagos directos a individuos y familias.

Líderes republicanos y demócratas se reparten culpas sobre el estancamiento en las negociaciones, mientras el aún presidente Donald Trump se empecina en probar sin éxito que ganó las elecciones dejando de lado el tema de nuevas ayudas.

Si no se toma acción inmediata y los funcionarios no ceden en su protagonismo, en menos de dos meses, más de la mitad de los estadounidenses que reciben beneficios por desempleo no contarán con esos fondos adicionales y la decadencia económica se extenderá.

La expiración en diciembre de los programas bajo la ley CARES, “Pandemic Unemployment Assistance” (PUA) y “Pandemic Emergency Unemployment Compensation” (PEUC), impactará a unos 13.3 millones de recipientes, muchos de éstos con familias, si el Congreso de Estados Unidos no actúa pronto.