Seis razones por las que se debe llegar a un acuerdo para una segunda ronda de cheques de estímulo YA

Demasiados estadounidenses que batallan económicamente por el impacto de la pandemia están cansados de promesas y de esperar, en medio del "tira y jala" entre republicanos y demócratas

Seis razones por las que se debe llegar a un acuerdo para una segunda ronda de cheques de estímulo YA
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
Foto: JIM LO SCALZO / EFE

Las conversaciones entre representantes de la Casa Blanca y miembros de la Legislatura federal para aprobar un nuevo paquete de rescate económico que incluya cheques de estímulo para los estadounidenses afectados por la pandemia llevan estancadas meses.

A pesar de que -ante los medios- las partes en el proceso dicen estar haciendo lo máximo para ajustar sus propuestas, y que se encuentran cada vez más cerca de llegar a un proyecto bipartidista, los argumentos de republicanos y demócratas parecen ir hacia las gradas y las intenciones suenan a un juego de poder político de cara a las elecciones. El hecho es que en marzo se aprobó la ley CARES para la primera ronda, y han pasado más de cinco meses con muy pocos avances en la discusión por una nueva legislación.

La gente está cansada

Mientras el impasse en el Gobierno continúa y  la tardanza en la respuesta de las autoridades sigue siendo la constante, las víctimas del coronavirus se quejan por medios de prensa y redes sociales de que no ven la hora de recibir, como mínimo, el primer cheque.

“Mientras ellos juegan al gato y al ratón, el pueblo estadounidense está pasando la peor situación nunca antes vista”, dijo Jonathan Ruiz en un comentario en el Facebook de El Diario NY.

“Puras promesas. Y las palabras se las lleva el viento. Si quieren que den; si no, que no den nada. Se la pasan discutiendo y discutiendo y no hacen un cara**”, secundó Roxana Serrano.

La realidad es que los estadounidenses están cansados de la promesas y exigen acción inmediata por parte de quienes los “representan”.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, mantuvieron una conversación este miércoles sobre un paquete de estímulo económico por la crisis del coronavirus.

Fue el primer encuentro personal en más de un mes. El resto de las conversaciones han sido telefónicas.

Los demócratas presentaron un plan reducido de $2.2 billones de dólares. HEROES Act implicaba una inversión de $3.4 billones de dólares.

Entre otras cosas, la nueva medida demócrata incluye un segundo cheque de ayuda directa a familias de 1,200 dólares y subsidios de desempleo de $600 dólares semanales.

La intención es conciliar las diferencias entre las partes y llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas delegaciones en el Congreso y a la Casa Blanca. Pero, eso está por verse.

Estiman 200,000 muertes adicionales por coronavirus

Mientras los funcionarios de Gobierno permanecen en el “tira y jala”, los posibles beneficiarios de la ayuda siguen sufriendo el embate de la crisis sanitaria y económica desatada por el coronavirus.

Las ayudas iniciales para los trabajadores y las empresas, prácticamente, ya se agotaron mientras estimados apuntan a que el virus podría ocasionar otras 200,000 muertes para finales año.

Fondos de desempleo insuficientes

En casi siete meses más de 57 millones de trabajadores han solicitado beneficios por desempleo. Sin embargo, la distribución de $600 dólares semanales adicionales, en virtud de CARES Act, acabó en julio.

Ante la parálisis en el Congreso, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva a principios de agosto para extender ayuda, pero de $300 extra semanales.

Esa ayuda, la mayoría de estados participantes en el programa federal ya lo han repartido, y la cantidad continúa siendo insuficiente para los millones de desempleados -muchos con familia- que deban pagar renta, luz, agua, y, más recientemente, los gatos de reinicio escolar.

Miles de empleados de aerolíneas en riesgo inminente

Por otro lado, sectores como la industria aérea podrían quedarse sin fondos para mantener su plantilla.

En el caso de las aerolíneas, los patronos no tendrían el dinero para pagarle a unos 50,000 trabajadores para este 1 de octubre.

El paquete de ayuda que fue aprobado por el Congreso incluía dinero de rescate para estas empresas hasta hoy.

Los legisladores confiaban en que la pandemia estaría controlada para este mes y que la industria retornaría a sus niveles normales, pero el panorama es otro.

“Siento que nos han abandonado y que no hay nada que podamos hacer. Está extremadamente fuera de nuestras manos y solo estamos esperando aterrados”, dijo a la cadena NBC News Amanda Steinbrunn, una asistente de vuelo que ha trabajado para United Airlines durante los últimos cinco años.

Se acercan las elecciones

Si el tema no se soluciona pronto, los estadounidenses que necesitan el dinero de inmediato deberán esperar hasta después de las elecciones para una posible segunda ronda.

Algunos reportes periodísticos estiman que la decisión sobre un nuevo paquete de estímulo debe tomarse en los próximos días antes de que los legisladores se vayan a un nuevo receso legislativo previo a los comicios del 3 de noviembre próximo. De otra forma, las posibilidades de aprobación de nueva ayuda son todavía menos probables.

Senado debe evaluar nombramiento al Supremo

A la discusión anterior hay que sumar el nombramiento de la jueza Amy Coney Barrett a Tribunal Supremo, y la evaluación requerida por parte del Senado

Este martes, Coney Barrett, que no es del agrado de los demócratas por sus posturas conservadoras, comenzó a reunirse con los senadores como parte del proceso de investigación de ese cuerpo legislativo que deberá aprobar o rechazar el nombramiento. Pieza clave es el líder de la mayoría en ese cuerpo Mitch McConnell, a quien Coney Barrett visitó ayer.

La expectativa de expertos es que ese proceso retrase aún más la aprobación de un nuevo paquete de estímulo, a menos que la voluntad de McConnell y su delegación se reenfoque en el asunto económico.