Las solicitudes de desempleo siguen el mismo camino que la COVID, al alza

Por segunda semana consecutiva crece el número de trabajadores que solicita colecta por primera vez

Las solicitudes de desempleo siguen el mismo camino que la COVID, al alza
El secretario del Tesoro y la mayoría Republicana en el Senado no han acercado posiciones para cerrar con los demócratas un paquete de estímulo fiscal en meses./Archivo
Foto: SHAWN THEW / EFE

El Departamento de Trabajo hizo públicas el miércoles unas cifras de solicitudes de desempleo o colecta que caminan en la mala dirección, la misma que la evolución de los contagios de la COVID, al alza.

La semana pasada solicitaron la colecta 778,000 personas, 30,000 más que la semana anterior. Es la segunda semana consecutiva en la que las cifras suben y en el caso de hace dos semanas además se revisan al alza añadiendo 6,000 peticiones de ayuda más para llegar a 748,000.

Otras 311,675 personas han solicitado beneficios de seguro de desempleo bajo un programa especial durante la pandemia, PUA en sus siglas en inglés, que cubre a trabajadores freelancers, contratistas independientes o empleados de la economía gig que normalmente no tienen este tipo de red social.

Pero estos beneficios acaban el 26 de diciembre. Así estaba dispuesto en el CARES Act, el primer gran estímulo económico que se ha quedado sin continuación por más que la crisis no se haya detenido. El avance de la pandemia no permite una salida del mal momento económico y social algo que, no obstante, no ha activado las alarmas lo suficiente en un Senado en el que la mayoría republicana no quiere dar una segunda dosis de estímulo significativa.

Además de los trabajadores que ahora tienen acceso al PUA, hay 4.5 millones de trabajadores que reciben beneficios de un programa que amplía la asistencia a quienes se les han agotado la colecta (PEUC), una cifra que no ha dejado de subir ya que la pandemia excede el tiempo normal en el que se facilitan estos pagos.

El desempleo cayó después de dispararse en marzo y abril. Pero en los últimos meses, con el empeoramiento de la pandemia en amplias zonas del país, la situación económica se está complicando sin que haya habido tiempo de llegar a tomar respiro. Las solicitudes iniciales de desempleo han estado muy por encima de cualquiera de las semanas que duró la Gran Recesión de 2008 desde finales de marzo.

Navidades sin paga

Y en este momento en el que en EE UU ya se han superado los dos millones de diagnosticados con el virus, unos 13.7 millones de trabajadores que dependen de los programas especiales de colecta (PUA y PEUC) dejarán de percibir la ayuda el día después de Navidad.

Las cifras del departamento de Trabajo, que se adelantaron un día para no coincidir con Acción de Gracias, muestran que el 7 de noviembre había 20,452,223 personas dependiendo de la colecta. El año pasado por estas fechas no se llegaba al millón y medio de beneficiarios.

La cifra actual no es más alta porque en los últimos tres meses muchas personas, se calcula que más de seis millones, han agotado todas sus vías para mantenerse dentro de la red social.

Aunque muchas personas están pendientes de un nuevo cheque en el paquete de ayudas económicas que podría estudiar el Senado, el reforzamiento de la red de desempleo es contemplada como una pieza clave de este junto con la transferencia de fondos federales a estados y municipalidades. Las ayudas de $600 semanales extra acabaron en julio y eso deja a muchas familias protegidas solo a medias ya que la colecta es una ayuda que no lleva lejos.

Muchas de las familias que la perciben tienen que optar además por cupones de comida.

Mientras el Senado no está trabajando durante las festividades de Acción de Gracias. Su líder, el republicano Mitch McConnell, muy diligente a la hora de aprobar el nombramiento de la última juez del Tribunal Supremo nominada por Donald Trump, sigue proponiendo un plan muy reducido — de apenas $500,000 millones– para estimular una economía que está debilitándose por semanas.

El Tesoro, con Steven Mnuchin al frente, propuso un plan de unos $1.8 billones, no muy alejado de los $2.2 billones propuestos por los demócratas pero nada de esto ha logrado pasar la mayoría de la Cámara Alta y en este momento los americanos están sin apoyo. Mnuchin recientemente ha retirado un paquete de ayudas que estaba preparado para ser canalizado por la Reserva Federal, algo que ha sido disputado sin éxito por el presidente de esta.

El dinero se ha depositado en un fondo al que el nuevo gobierno de Joe Biden no podrá acceder a no ser que tenga una autorización del Congreso, algo que puede dificultar mucho las cosas dada la posición de McConnell en lo que se refiere al estímulo fiscal.