Los 6 peores alimentos si necesitas combatir el estreñimiento

La alimentación se relaciona directamente con una buena digestión y una óptima evacuación

Para un buen control del estreñimiento es indispensable evitar el consumo de alimentos bajos en fibra y altos en grasas y almidones. A la vez es muy importante realizar actividad física y tomar mucha agua.
Para un buen control del estreñimiento es indispensable evitar el consumo de alimentos bajos en fibra y altos en grasas y almidones. A la vez es muy importante realizar actividad física y tomar mucha agua.
Foto: Athena / Pexels

La dieta que seguimos influye directamente en la buena salud digestiva y sobre todo en el tránsito intestinal, de modo que los alimentos que consumimos suelen ser directamente los responsables del molesto y ciertamente común: estreñimiento. 

El estreñimiento es una de las condiciones digestivas más populares y no es ninguna broma, según información liberada por los Institutos Nacionales de Salud, estiman que el 16% de los estadounidenses padecen de estreñimiento y aproximadamente uno de cada tres presenta síntomas severos. El estreñimiento es una condición que puede presentarse de manera puntual y pasajera, o también puede volverse crónico y afectar significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen. Técnicamente se define en los casos de menos de tres evacuaciones por semana, inclusive cuando no se cumple específicamente con dicho criterio, muchas personas presentan alteraciones al evacuar, inflamación y gases excesivos.

Así como existen alimentos que son el mejor aliado para combatir el estreñimiento, gracias a su extraordinario aporte en fibra y agua; la ausencia de estos dos elementos en conjunto con otros elementos como es el caso del exceso de grasas saturadas, harinas refinadas, sal y azúcares añadidos o en general todo alimento procesado; son el enemigo. Te invitamos a conocer los 6 peores alimentos para combatir el estreñimiento.

1. Arroz blanco

No en vano el arroz blanco es considerado un elemento importante en las dietas blandas o astringentes (en casos de diarreas). La razón es simple el arroz blanco, es una versión del cereal procesado es decir ha sido despojado de la cascarilla, el salvado y el germen, en simples palabras: se le ha quitado su contenido en fibra y nutrientes. Otro de sus efectos contraproducentes es que conserva intacto su contenido en almidón, que se relaciona con alteraciones en el sistema digestivo, hace más lento el tránsito intestinal y por ende dificulta la evacuación. La solución es muy sencilla: opta por las variantes de arroz integral y si es posible añade verduras ricas en fibra.

Arroz. /Foto: Pxhere

2. Productos lácteos

Lo que sucede con los lácteos es en su mayoría son productos con un alto contenido en grasa, lo cual afecta directamente al proceso digestivo y el buen tránsito intestinal. A la vez en el caso de personas con sensibilidad o intolerancia a la lactosa, puede ser más recurrente y esto se debe a que la lactosa es un tipo de azúcar que no puede ser absorbido correctamente por el organismo y termina permaneciendo en el intestino. Por otra parte en muchos casos los lácteos enteros, suelen ser pesados para la digestión y adicionalmente se derivan en cólicos abdominales, calambres, diarrea e hinchazón. La solución es muy sencilla: opta por consumir yogurt griego y sin azúcar, es un alimento probiótico que beneficia significativamente la salud intestinal y la flora intestinal.

Productos lácteos./Foto: Shutterstock

3. Helados

Los helados pertenecen a la familia de los lácteos, ya que se elaboran con el uso de leche o crema. Adicionalmente son productos que en su mayoría son muy procesados y suelen agregarles cantidades significativas de azúcares añadidos, saborizantes y conservadores. Normalmente no solo son una bomba calórica, suelen ser ricos en grasas y por ende en lactosa. La solución es muy sencilla: opta por las versiones de helados orgánicos y sin azúcar, hoy en día tenemos al alcance una amplia gama.

helado
Helados. /Foto: Shutterstock

4. Pan blanco y bollería industrial

Sucede lo mismo que con el arroz, el plan blanco y las variantes comerciales de bollería (panecillos, galletas, pasteles y panes de caja), son alimentos altamente procesados que por desgracia fueron despojados del contenido en fibra del cereal. Son productos que se elaboran de forma masiva y en los cuales se distingue el uso de harinas refinadas, grasas saturadas, azúcares añadidos y que normalmente son muy altos en calorías y con un nulo aporte en nutrientes. La solución es muy sencilla: opta por las variantes de panes artesanales, de grano entero e integrales.

Pan blanco
Pan blanco. /Foto: Pixabay

5. Comida rápida

Comer recurrentemente diversas alternativas de comida rápida, como es el caso de las hamburguesas, pizzas y en general todo aquello que sea procesado y frito; se deriva eventualmente en alteraciones en el sistema digestivo. Lo que sucede con estos alimentos es que reúnen todos los elementos que causan estreñimiento: harinas refinadas, carnes procesadas y frituras, a la vez son muy calóricos, poco nutritivos y aportan un nulo contenido en fibra. La solución es muy sencilla: opta por preparar hamburguesas caseras (tendrás el control del tipo de carne y pan que utilizas), también puedes hacer tus propias papas al horno y procura siempre acompañar este tipo de platillos con abundantes verduras y ensaladas, equilibran la comida.

comida rapida
Comida rápida. /Foto: Shutterstock

6. Carnes rojas y procesadas

La digestión de las carnes rojas y procesadas es un tema complicado, ya que suelen ser difíciles de procesar y digerir para el organismo; representan un proceso digestivo más pesado y lento. directamente no son consideradas una causa del estreñimiento, pero sí de alteraciones en el tránsito intestinal que lo causan. A la vez en el caso de las versiones procesadas suelen ser muy ricas en grasas saturadas y sodio, que ser deriva en inflamación y problemas digestivos. La solución es muy sencilla: limita el consumo de carnes rojas y procesadas, acompáñalas siempre con vegetales ricos en fibra. Opta por priorizar el consumo de pollo y pescado.

Carne roja./Foto: Shutterstock