Por qué el segundo cheque de estímulo sería insuficiente para solucionar los problemas financieros actuales de gran parte de las familias estadounidenses

Las deudas de alquiler y los riesgos de desalojo recibieron una moratoria, pero aún falta más, estiman especialistas

Apoyo contra desalojos y deudas de alquiler.
Apoyo contra desalojos y deudas de alquiler.
Foto: Getty Images

Luego de que el Congreso aprobara el segundo paquete de estímulo para paliar los efectos del coronavirus, el segundo cheque directo de $600 dólares sería insuficiente para solucionar los problemas financieros de gran parte de la población, estiman los especialistas.

Y que de acuerdo a un análisis de Moody’s Analytics, las deudas de alquiler y servicios públicos que tienen millones de personas en Estados Unidos ascenderían a $6,000 dólares para 2021, por lo que el cheque directo de $600 dólares representaría la décima parte de esa deuda.

De acuerdo a las estimaciones, casi 12 millones de inquilinos tienen una deuda entre alquiler y servicios de $5,850 dólares, y los $600 dólares recién aprobados dentro del nuevo paquete de estímulo no representan una cantidad que pueda apoyar en mucho a los deudores.

Fue la noche del lunes cuando el Congreso aprobó el nuevo proyecto de la ley de estímulo luego de semanas en que no se ponían de acuerdo los legisladores, lo que tuvo en vilo a los millones de estadounidenses beneficiados con la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por Coronavirus (conocida como Ley CARES). Los programas de apoyo previstos por ella terminan el 31 de diciembre.

Pero ahora, la aprobación del segundo paquete de estímulo representa un alivio para las personas que han visto afectados su ingresos por la pandemia de Covid-19.

El nuevo paquete de estímulo contempla $25,000 millones de dólares para apoyos a los inquilinos que tienen deudas de alquiler, pero Maxine Waters, representante demócrata por California, estima que esos recursos deberían incrementarse ya en la nueva administración que encabece Joe Biden, cuando asuma la presidencia en enero próximo.

En cuanto a la moratoria de desalojo, con la nueva ley de estímulo, la protección se extiende hasta el 31 de enero, lo que significa que los inquilinos tienen un mes más de plazo para continuar en sus viviendas. Sin embargo, los especialistas estiman que en ese rubro también se requieren de mayores medidas para proteger a los inquilinos que están en riesgo de ser desalojados.

Para Mark Zandi, economista en jefe de Moody’s Analytics, la deuda de alquiler y servicios podrían ascender a los $70,000 millones en 2021, por lo que el apoyo en este rubro debería ser mayor al otorgado con la Ley CARES.

De acuerdo a la reciente información de la Oficina del Censo, más de 12.8 millones de estadounidenses enfrentan inseguridad en la vivienda, lo que se agrava conforme avanza la pandemia del coronavirus, y el panorama para el 2021 podría estar en peores condiciones.

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