“Dios no puede bendecir el pecado” Polémico mensaje de El Vaticano sobre “La unión entre homosexuales”

La Iglesia Católica aseguró que "No puede bendecir el matrimonio entre parejas del mismo sexo" y se desata la polémica

“Dios no puede bendecir el pecado” Polémico mensaje de El Vaticano sobre “La unión entre homosexuales”
El Papa Francisco firmó documento en el que afirma que la Iglesia católica no reconoce el sacramento del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Foto: ALBERTO PIZZOLI / AFP / Getty Images

El departamento de temas ortodoxos en El Vaticano envió una respuesta por escrito ante la duda si las parejas del mismo sexo podían ser casados por la Iglesia católica. En el documento, que consta de dos páginas y que fue traducido en 7 idiomas, se hace constar que el sacramento del “matrimonio” no debe ser confundido con la bendición de parejas homosexuales que hace la Iglesia, por considerar que las mismas no forman parte del “plan divino”.

El mismo documento lleva la firma del papa Francisco. Muchos fieles devotos católicos de la comunidad LGTB han manifestado su decepción ante tal aclaratoria. Sin embargo, los conservadores religiosos están de acuerdo con lo expuesto por la institución. Por otro lado, muchos sacerdotes que sí aprueban la unión entre personas del mismo sexo han manifestado que ignorarán tal moción.

El pueblo católico reconoce la santidad del amor entre parejas comprometidas del mismo sexo y reconoce este amor de igual manera inspirado y respaldado divinamente y por ello cumple con los estándares para ser bendecido”, aseguró el director del Ministerio Nuevos Caminos, Francis DeBernardo.

El Vaticano sí está de acuerdo con el respeto hacia los homosexuales, pero no quieren avalar el matrimonio para tales parejas, ya que consideran que la unión “ante Dios” tiene como fin principal el procrear y eso sólo puede hacerse, de manera natural, entre un hombre y una mujer.

“La presencia en esas relaciones de elementos positivos, que en sí mismos son valorados y apreciados, no puede justificar estas relaciones y convertirlas en objetos legítimos de bendición eclesiástica, ya que los elementos positivos existen en el contexto de una unión no ordenada por el plan del Creador…. Dios no bendice ni puede bendecir el pecado: bendice al hombre pecador, para que pueda reconocer que forma parte de su plan de amor y permita ser transformado por él”, indican las dos páginas del comunicado.

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