Cómo las cebollas pueden ayudar a reducir el azúcar en sangre

Las cebollas eran muy valoradas en el antiguo Egipto; no solo son un gran condimento para las comidas, entre sus propiedades medicinales pueden ayudar a controlar el azúcar en la sangre

Las cebollas son ricas en flavonoides y en compuestos azufrados que le dan su característico aroma.
Las cebollas son ricas en flavonoides y en compuestos azufrados que le dan su característico aroma.
Foto: Ulrike Leone / Pixabay

Las cebollas son un alimento básico en las cocinas del mundo. No solo contribuyen a hacer más sabrosas las comidas, también aportan nutrientes y desde la antigüedad le han sido atribuidas propiedades medicinales. Entre sus beneficios, las cebollas pueden ayudar a controlar el azúcar en sangre.

Las cebollas son un alimento muy antiguo que se cree que procede de Asia. La Federación Española de la Nutrición señala que existen evidencias de su cultivo 3.200 años a.C. Una inscripción encontrada en las pirámides de Egipto prueba que la adoraban como divinidad y que junto al ajo, ocupaba un lugar importante en la dieta de los esclavos empleados en la construcción de las pirámides.

Estos bulbos forman parte de la familia de las liliáceas, a la que pertenece también el ajo y el puerro. Son fuente de potasio, vitamina C, son ricas en flavonoides y en compuestos azufrados que le dan su característico aroma.

Cómo las cebollas pueden ayudar a reducir el azúcar en sangre

Los compuestos que se encuentran en las cebollas, como la quercetina y los compuestos de azufre, poseen efectos antidiabéticos.

Un estudio publicado en 2010 en el que participaron personas con diabetes tipo 2 demostró que comer 3,5 onzas (100 gramos) de cebolla roja fresca redujo los niveles de azúcar en sangre en ayunas.

Un artículo de revisión de 2014 publicado en Nutrition informó que la investigación preliminar indica que las cebollas pueden tener un efecto hipoglucémico para las personas con diabetes.

Los autores del artículo señalan que los compuestos de azufre en las cebollas, que incluyen S-metilcisteína y flavonoides como la quercetina son los principales responsables de la actividad hipoglucemiante.

La S-metilcisteína y los flavonoides ayudan a disminuir los niveles de glucosa en sangre, lípidos séricos, estrés oxidativo y peroxidación de lípidos, así como a aumentar la actividad enzimática antioxidante y la secreción de insulina.

Cebollas en tu dieta

La Asociación Estadounidense de Diabetes recomienda comer al menos de tres a cinco porciones de vegetales sin almidón al día. Las cebollas son una opción para integrar a una gran variedad multicolor de vegetales. Una porción de verdura equivale a media taza cocida o una taza cruda.

Las cebollas son muy versátiles y se pueden integrar fácilmente a tus comidas. Ya sea crudas en enchiladas, salsas como el guacamole, sándwiches y ensaladas; cebollas cocidas y combinadas con otras verduras para una guarnición saludable; caramelizadas; salteadas; asadas o como condimento.

Son ideales para mezclar con otros alimentos saludables como los frijoles que también contribuyen a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.

Las cebollas tienen múltiples beneficios para la salud. La quercetina es uno de los compuestos antioxidantes que concentran las cebollas que combaten la inflamación, lo que beneficia al corazón. Algunas investigaciones muestran el extracto de cebolla rico en quercetina puede reducir la presión arterial y los niveles de colesterol.

Las cebollas también tienen propiedades antibacterianas y promueven la salud digestiva, lo que puede mejorar la función inmunológica.

Te puede interesar: