La economía como tema de campaña

La ayuda financiera al ciudadano de a pie sigue sobre la mesa

El reciente estímulo está llegando poco a poco a los estadounidenses.
El reciente estímulo está llegando poco a poco a los estadounidenses.
Foto: Zach Gibson / Getty Images

Los neoyorquinos eligen el 2 de noviembre de este 2021 el reemplazo del alcalde Bill de Blasio, del contralor Scott Stringer y concejales municipales. Y para votar en las elecciones primarias del 22 de junio deben registrarse antes del 28 de mayo.

Y creemos que quizás no sea el escándalo sobre acoso sexual, o el supuesto maquillaje a las muertes por coronavirus en los ancianatos por el gobernador Andrew Cuomo, ni el manejo de la pandemia lo que realmente debería importar a los candidatos. El tema de campaña debería ser el futuro de la economía de Nueva York.

En una nación con la producción estancada, el desempleo creciendo y la inflación como amenaza para los más pobres, la economía sería el caballito de batalla para que los candidatos conquisten electores. 

Esa percepción quedó clara con la intervención ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes en Washington DC de la secretaria del tesoro, Janet Yellen, y el presidente de la Reserva Federal, FED, Jerome Powell.

Ambos pusieron el dedo en la llaga del tema que a todos nos preocupa. Y dijeron que se necesitan más multimillonarios estímulos del Congreso de la nación para reducir los daños de la pandemia a la economía, con casi 10 millones de trabajos perdidos en restaurantes y tiendas minoristas, o el desempleo arriba del 9% que afecta a trabajadores de las pequeñas empresas en las que las mujeres, los latinos y afroestadounidenses son sus propios jefes.

Ambos funcionarios regularmente están en diferentes orillas. Yellen defiende las propuestas del presidente Joe Biden para enviar dinero a los bolsillos de los contribuyentes desempleados que no tienen con qué pagar ni la renta.

Y el presidente de la FED, debería oponerse al mayor gasto, para evitar como efecto secundario una especie de impuesto que pagan los más pobres con la inflación.

Sin embargo, Powell no espera aumento de precios más allá del 2% proyectado en la canasta familiar porque hay más dinero circulante para comprar productos y servicios.

En cambio, dice que, con estímulos como el de la protección de la nómina, se espera la recuperación del empleo.

Los republicanos argumentan que los más de $4 billones de dólares del estímulo del año pasado, sumado al paquete de $1,9 billones de la administración Biden, son factor de preocupación. Pero Powell asegura que si la inflación subiera elevaría las tasas de interés.

Ahí entran los candidatos neoyorquinos, que deben opinar sobre la idea de Yellen del nuevo paquete por $3 billones en proyectos de infraestructura, educación y capacitación laboral pagados con impuestos a los ricos y corporaciones.

(La autora -que utiliza un pseudónimo- es una periodista radicada en Nueva York)