Por qué el alcohol empeora la ansiedad

Un excesivo consumo de alcohol deteriora el funcionamiento del sistema nervioso y con ello somos más propensos a padecer ansiedad y depresión. Disminuye la producción de serotonina y afecta la calidad del sueño, que desatan todo tipo de trastornos de ansiedad

Por qué el alcohol empeora la ansiedad
El alcohol afecta a nivel químico el cerebro y nos hace más propensos a padecer enfermedades de salud mental.
Foto: Imagen de StockSnap en Pixabay / Pixabay

No es ninguna novedad decir que la pandemia incrementó considerablemente los casos de ansiedad en el mundo. Se trata de uno de los trastornos de salud mental más populares y es cierto que todos en algún momento de nuestra vida hemos tenido alguna experiencia con la ansiedad, finalmente es un mecanismo de defensa completamente natural en el organismo que en un grado saludable nos invita a reaccionar y ponernos en acción. Desafortunadamente muchas personas recurren a ciertos vicios como una salida y en una especie de búsqueda de lograr un mayor estado de relajación. De hecho se cuenta con estudios recientes en los que se ha comprobado que un alto porcentaje de adultos aumentan su consumo de alcohol como una forma de lidiar con la ansiedad.

La ansiedad puede variar desde un leve estado de irritabilidad hasta un ataque de pánico total, con base en ello cuando se da de forma crónica es una condición que afecta significativamente el estado de salud y la calidad de vida de las personas.

Lo cierto es que durante años hemos considerado como un mecanismo de defensa socialmente aceptado el consumo de alcohol ¿Cuántas veces hemos dicho: “Necesito un trago” después de un día o evento estresante? Es importante ser más consientes sobre las consecuencias de estas conductas, finalmente el efecto del alcohol es sumamente negativo en el funcionamiento del sistema nervioso, la salud mental y emocional se traduce como una forma directa de exacerbar la ansiedad. 

Hoy en día sabemos sobre los devastadores efectos de un excesivo consumo de alcohol en la salud, es una de las conductas que más deteriora la calidad de vida. Complementario a ello es fundamental saber que resulta muy peligroso recurrir a un excesivo consumo de alcohol como una forma de adormecer la ansiedad.

¿Qué es la ansiedad?

Primero lo primero. La ansiedad es una emoción que desencadena nuestra respuesta al estrés y libera una ola de hormonas relacionadas con el estrés en el cuerpo. Esto a menudo se presenta a través de diversos síntomas como respiración pesada, aumento de la frecuencia cardíaca y sudoración. Si bien la ansiedad es una reacción normal a una situación estresante, sentirse nervioso todo el tiempo y al límite la mayoría de las veces, normalmente indica un trastorno de ansiedad.

Cabe mencionar que los trastornos de ansiedad son la enfermedad mental más común entre los estadounidenses; se estima que alrededor de 40 millones de adultos luchan contra algún tipo de ansiedad solo en los Estados Unidos. Hoy sabemos que los diversos trastornos de ansiedad pueden ser causados ​​por varios factores, incluidos el estilo de vida, el medio ambiente y los desequilibrios químicos.  A menudo, los trastornos de ansiedad ocurren con otros problemas, como depresión y trauma, también suelen derivarse de las adicciones como es el caso específico del alcoholismo. 

¿Cuál es la relación entre el consumo de alcohol y la ansiedad?

No es ninguna sorpresa decir que la ansiedad afecta absolutamente a todo el organismo. Finalmente experimentar ansiedad afecta directamente el funcionamiento de los sistemas nervioso, inmunológico, respiratorio, digestivo y cardiovascular. Lo que quizás no nos demos cuenta es cuán interconectados están la ansiedad y nuestros hábitos de bebida, la relación es directa y afecta significativamente al cuerpo y el bienestar a todo nivel. 

Si bien beber puede proporcionar un alivio inmediato para la ansiedad, los resultados son a corto plazo. La disminución de las alteraciones químicas que el alcohol provoca en nuestro cerebro aumenta el nivel de ansiedad que experimentamos, creando un círculo vicioso de bebida, pánico y automedicación. Con base en ello los expertos señalan que existen algunas razones muy específicas y avaladas por la ciencia, en las que se demuestra cómo el alcohol empeora la ansiedad.

– El alcohol disminuye los niveles de serotonina. Si bien es cierto que el alcohol puede aumentar temporalmente los niveles de serotonina y es justamente lo que hace que nos sintamos bien mientras bebemos. A largo plazo, disminuye el nivel de serotonina en su cerebro, lo cual nos hace más susceptibles a la depresión.

– Las resacas pueden desencadenar ataques de pánico. Las respuestas físicas a la resaca (deshidratación, náuseas, palpitaciones) son tan similares a la ansiedad que estos síntomas por sí solos pueden desencadenar ataques de ansiedad. 

– Beber afecta significativamente la calidad del sueño. No es ninguna novedad decir que el alcohol afecta la calidad de su sueño, lo cual crea el escenario perfecto para aumentar el grado de ansiedad en el cuerpo. Cuando no descansamos bien tendemos a ser mucho más reactivos y estresados, todos estos son detonantes activos de la ansiedad. 

La automedicación con alcohol para aliviar la ansiedad es un tema muy serio y demasiado recurrente. El alcohol entrena al cerebro para que sea dependiente de una sustancia y a medida que pasa el tiempo, se necesitan mayores cantidades de alcohol para lograr el mismo efecto de calma y, cuando el organismo experimentan abstinencia, la ansiedad empeora. Con base en ello el único camino hacia la verdadera liberación en torno a la ansiedad o cualquier trastorno de salud mental, sin lugar a dudas es apostar por un estilo de vida saludable en complemento con terapia psicológica. Es importante cuidar la alimentación y evitar el consumo de procesados, realizar actividad física, estar en contacto con la naturaleza, apostar por actividades relajantes como el yoga y la meditación, y disfrutar desde un lado saludable de la belleza de la vida. 

Te puede interesar: