5 casos en que las personas deberían seguir usando mascarillas aunque estén completamente vacunadas contra COVID

Algunos problemas inmunológicos o la ingesta de ciertos medicamentos pueden comprometer la efectividad de las vacunas, por lo que las personas con ciertas condiciones de salud deben seguir observando las medidas de prevención para evitar la infección

5 casos en que las personas deberían seguir usando mascarillas aunque estén completamente vacunadas contra COVID
A pesar de las vacunas, el uso de mascarillas debe mantenerse en ciertos casos de salud comprometida.
Foto: AFP / Getty Images

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron que las personas completamente vacunadas contra COVID-19 pueden retomar sus actividades sin usar mascarillas ni mantener la distancia social. Pero no todo mundo puede echar las campanas al vuelo, pues en ciertos casos algunas personas deberían seguir usando mascarillas aunque estén completamente vacunadas contra COVID.

Las pautas de los CDC de Estados Unidos dicen literalmente: “Las personas totalmente vacunadas pueden reanudar sus actividades sin usar mascarilla ni mantener el distanciamiento físico”, excepto cuando así lo requieran las leyes federales o locales. Pero hay algunos casos en que es necesario mantener las medidas de prevención.

Los CDC admiten que siguen estudiando el nivel de efectividad de las vacunas para proteger a las personas con sistemas inmunitarios debilitados, incluidas las personas que toman medicamentos inmunodepresores, pues dichas condiciones de salud pueden disminuir el efecto de la vacunación.

“Las personas que tienen alguna afección o que toman medicamentos que debilitan el sistema inmunitario deben consultar a su proveedor de atención médica acerca de las actividades que realizan. Es posible que deban seguir tomando todas las precauciones para prevenir el COVID-19”, advierten los CDC en sus pautas.

Condiciones concretas

Estas son cinco condiciones de salud en que, según la experiencia médica, el sistema inmunológico puede estar comprometido a causa de una enfermedad o del consumo de ciertos medicamentos. En estos casos es probable que las vacunas de COVID no funcionen con toda efectividad:

VIH. Los enfermos de VIH experimentan una depresión de su sistema inmunológico, por lo que las vacunas pueden no protegerlos por completo.

Cáncer. Los enfermos de cáncer que son tratados con quimioterapia o inmunoterapia pueden experimentar una debilidad importante de sistema inmunológico.

Enfermedades crónicas. Por ejemplo, la diabetes, que afecta a más de 34 millones de personas en Estados Unidos; la enfermedad renal crónica y los padecimientos hepáticos como hepatitis B y C, pueden reducir la respuesta del sistema inmune y dejar al organismo más vulnerable a contraer infecciones, entre ellas el COVID-19.

Enfermedades autoinmunes. Artritis reumatoide, enfermedad de Crohn, psoriasis, colitis ulcerosa, esclerodermia y lupus son algunos padecimientos clasificados como autoinmunes en los que el sistema inmunológico ataca al propio organismo, y a menudo requieren medicamentos supresores del sistema inmune.

Trasplante de órganos. Quienes han sido sometidos a un procedimiento de trasplante de órganos suelen consumir medicamentos que inhiben la respuesta del sistema inmune para evitar el rechazo.

“Lo que recomendaríamos es, sin duda, que las personas que tienen enfermedades que comprometen el sistema inmunológico o que toman esos medicamentos consulten a sus médicos“, explicó la doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC, a CNN. “No todo el mundo tiene que quitarse la mascarilla porque nuestra guía cambió el jueves. Si estás preocupado, consulta a tu médico antes de quitarte la mascarilla”, afirmó.