Enfermos de COVID-19 tienen mayor riesgo de morir 6 meses después de la infección

Las secuelas de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus y que la Organización Mundial de la Salud declaró pandemia hace más de un año, pueden causar la muerte en los primeros meses de recuperación

Un enfermo de COVID-19 es tratado en una unidad hospitalaria especializada.
Un enfermo de COVID-19 es tratado en una unidad hospitalaria especializada.
Foto: AFP / Getty Images

Cuando el coronavirus SARS-CoV-2 surgió en China a finales de 2019, no imaginábamos que meses después provocaría la declaración de una pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, ni que las secuelas de la enfermedad fueran tan serias y prolongadas. Ahora, los científicos señalan que los enfermos de COVID-19 tienen mayor riesgo de morir dentro de los 6 meses después de la infección.

Una investigación del Clinical Epidemiology Center en Misuri señala que quienes han cursado COVID-19 presentan un riesgo de muerte casi 60 % mayor dentro de los primeros seis meses después de haberse infectado, que quienes no se han contagiado con el virus. Según los científicos, en un semestre esto equivale a unas ocho muertes adicionales por cada 1,000.

Complicaciones a largo plazo

Los autores de la investigación señalan que estas muertes, causadas por complicaciones de COVID-19 a largo plazo, no se registran como decesos causados por la enfermedad, por lo que el total de muertes durante la pandemia puede ser sensiblemente mayor.

Para su estudio, los expertos utilizaron bases de datos de salud del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos con información de más de 87,000 pacientes con COVID-19, además de cinco millones de personas sin la infección.

Entre sus observaciones los científicos encontraron que incluso los pacientes que no son hospitalizados con síntomas graves de la enfermedad pueden tener complicaciones de salud meses después, como problemas respiratorios, cardiovasculares, gastrointestinales, del sistema nervioso, trastornos metabólicos y de salud mental.

“Incluso las personas con enfermedad leve, algunas personas que contrajeron COVID-19 y parecían estar bien con solo fiebre y tos, meses después tienen un derrame cerebral o un coágulo de sangre, alguna manifestación relacionada con COVID-19. El riesgo es pequeño, pero no trivial”, aseguró el doctor Ziyad Al-Aly, director del Clinical Epidemiology Center y autor principal de la investigación publicada en Nature.

Evidentemente el riesgo de muerte y complicaciones a causa de la enfermedad aumentan en función de qué tan grave es la enfermedad, pero a decir de los expertos la única manera de detener estos efectos secundarios es evitar la infección.

Lo mejor es no infectarse

“La mejor manera de prevenir el COVID19 prolongado es prevenir el COVID-19; la mejor forma de prevenir el COVID-19 es la vacunación”, le dijo el experto a The Jerusalem Post, y se dirigió particularmente a los jóvenes, quienes a menudo piensan que no están en riesgo de enfermar gravemente o morir, pero “creo que el tema del COVID prolongado con los porcentajes que estamos viendo ahora es algo que la gente debería tener en cuenta”.

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, millones de personas sólo han recibido una de las dos dosis que se requieren para completar el esquema de vacunación de Pfizer o Moderna, ante el temor por sus efectos secundarios o la creencia de que una dosis es suficiente para protegerse de la infección. Además, otra investigación señaló que incluso a 60 pies de distancia es posible contraer la enfermedad en ambientes interiores.