Corte Suprema complica a inmigrantes peticiones de asilo al anular “prueba de credibilidad”

Los jueces del Máximo Tribunal consideran que el testimonio de un extranjero no puede ser tomado como veraz, incluso si no hay pruebas que desestimen sus afirmaciones de persecución o peligro

La Corte Suprema revirtió una regla del Noveno Circuito de Apelaciones.
La Corte Suprema revirtió una regla del Noveno Circuito de Apelaciones.
Foto: SAUL LOEB / Getty Images

La Corte Suprema determinó por unanimidad que el “testimonio de estar en peligro” de un inmigrante no es suficiente para que esa persona sea considerada para una petición de asilo, si un juez o la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) no tienen pruebas de lo contrario.

Los miembros del Máximo Tribunal respaldaron la opinión del juez Neil Gorsuch, nominado por el expresidente Donald Trump, para anular una regla del Noveno Circuito de Apelaciones que indicaba que el testimonio de un solicitante de asilo debe ser tratado como veraz cuando no haya habido un hallazgo explícito previo en contra.

Los casos discutidos por la Corte Suprema fueron Garland v. Dai y Garland v. Alcaraz-Enríquez, los cuales fueron consolidados para su análisis.

Durante los argumentos y la sesión informativa del caso, el Gobierno sostuvo que el enfoque del Noveno Circuito violaba los estándares de revisión de la corte federal sobre “evidencia sustancial”, pero la opinión del juez Gorsuch determinó que la decisión de los jueces de circuito “no se puede conciliar” con los términos de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), la cual exige un alto estándar de revisión cuando los tribunales federales revisan las decisiones de la BIA.

“Nada en el INA contempla algo como el adorno que ha adoptado el Noveno Circuito”, consideró Gorsuch. “Hace mucho tiempo que se resolvió que un tribunal de revisión ‘generalmente no es libre de imponer’ requisitos procesales adicionales establecidos por el juez a las agencias que el Congreso no ha prescrito y la Constitución no obliga”.

Los casos que se abordaron en esta disputa son las denuncias de Ming Dai, quien solicitó asilo después de que las autoridades en China lo atacaron a él ya su esposa por violar su política de un solo hijo; el otro es del mexicano César Alcaraz-Enriquez, quien pidió permiso para permanecer en Estados Unidos por temor a ser perseguido en su país.

En ambos casos, un juez de inmigración y la BIA no lograron llegar a una conclusión sobre la credibilidad de los reclamos de peligro, pero el Noveno Circuito consideró creíble el testimonio de ambos solicitantes de asilo, por lo que ordenó que se reconsiderarán ambos casos.

El juez Gorsuch elaboró su opinión para responder a dos preguntas, una sobre “si un tribunal de apelaciones puede suponer de manera concluyente que el testimonio de un solicitante de asilo es creíble y verdadera, tomando en cuenta que un juez de inmigración o la Junta de Apelaciones de Inmigración adjudique una solicitud sin una explicación de credibilidad adversa a la expuesta”.

La otra pregunta está relacionada cin la suspensión de deportación de un inmigrante a quien se había considerado viable su petición de asilo.

Con la decisión de la Corte Suprema, los casos serán nuevamente revisados y aclara los estándares sobre las asignaciones de asilo.